Palabras de la Constante
Hora de salir a jugar, ¿vale?
¡Hola, hola!
¡Ju, ju, ju!
Hora de salir a jugar, ¿vale?
¡Hola, hola!
¡Ju, ju, ju!
Hora de salir a jugar, ¿vale?
¡Hola, hola!
Oh, pasarlo bien no es lo tuyo.
¡Mosquitos! ¿¿Acaso tengo sangre??
Su alma pende de un hilo.
¡Carroñeros mutantes de carnes exánimes!
¡Los regalos más tarde, ahora a jugar!
¿Por qué dormir cuando nos estamos divirtiendo?
¿Quién querría dormir cuando puede divertirse?
No quiero alterar mi horario de sueño.
Un diablillo debe permanecer en guardia cuando está bajo tierra.
Tengo demasiada hambre de almas para echarme una siesta.
Tengo demasiada hambre de almas para dormir.
Debo dejar a esta encantadora bestia primero.
Ningún diablillo honorable se echaría una siesta por la noche.
Un diablillo debe permanecer en guardia cuando está bajo tierra.
¡Se ha quemado y yo no había terminado!
Si pone la luz a su antojo, no podré pegar ojo.
Prefiero no chamuscarme el pelo.
Prefiero no chamuscarme el pelo.
¡No puedes atraparme!
¡Inténtalo una y otra vez!
Ju, ju, ¡qué amiguito más escurridizo!
Seguro que hay formas más divertidas de atrapar un pez.
En realidad solo me interesa pescar lenguados.
Espero que un pez pique con mi broma.
Quizá estén desovando todavía.
Colorín colorado, el cuento se ha acabado.
El sedal está flojo, ¡mejor lo recojo!
Ju, ju, ¡algo ha venido a jugar!
¡Te has colado, eso no estaba en el guion! ¡Ju, ju!
No ha sido buena idea destruir la madriguera.
¡Tendría que haberme quedado en el bajío, tío! ¡Ji, ji!
¡Echo en falta tocar la flauta! ¡Ji, ji!
¡Mi flauta es mi musa, no se la rehúsa!
¡Tocar mi flauta hace que me parta!
¡Una dádiva para el ánima! ¡Ji, ji!
Pero ¿por qué?
¡Los árboles nos están jugando una broma!
Su alma aún no abandona su cuerpo, aunque todavía apesta.
Se avecina algo escorbútico.
No sé qué crecerá..., ¡y hasta que no lo haga, un misterio será!
Muchas cosas aprenderé de esta planta que encontré.
Mi forma habitual de viajar es mejor y no suele incomodar.