Palabras de la Constante
Ligera y vaporosa, como un suflé.
Dura y áspera, como una galleta mal hecha.
La sola idea de que alguien se coma esto me da escalofríos.
Allá donde fueres...
Calmante.
¿Cuanto peor huele, mejor es el resultado?
Un glaseado que aísla contra el calor.
Me gusta esto.
Todavía está fría.
Helado de vainilla.
Una piedra de temperatura.
¡Caliente!
Se ha puesto a una temperatura agradable.
Sacrebleu, parece que en la vida no todo es color de rosa.
Ah, la vie en rose.
Está sola...
¡Un brebaje delicioso y calentito!
Es un tónico fortificante.
Este brebaje debe ir bien para el dolor de cabeza.
Me pregunto de qué región de la luna vendrá.
Perfecto para calmar una petit locura.
Está bien, pero nada como un buen brandy.
¡Una bebida bien refrescante!
Este tónico tan sano no sabe nada mal.
¡Qué pena!
¡Ah, qué preciosidad!
A madame Perla le vendría bien un poco más de luz.
Espero que a madame Perla le guste su nuevo hogar.
¡Un atajo para llegar a casa de madame Perla!
Madame Perla prepara un té delicioso.
El té de madame Perla es justo lo que necesito.
¡Oh, non! ¡La tetería de madame!
La tetería está vacía.
¡Perfecto!
Un estanque vacío.
Ah, si tuviera tiempo para un bañito...
Aún está en progreso.
Espero que ahora esté un poco más cómoda ahí dentro.
Esa pobre anciana..., viviendo ahí sola...
¡Ay, madre!
¡Qué pintoresco!
No me quiero quejar, pero habría preferido algo comestible.
Una concha llena de conchas.
Oh... Oh, cielos...
Madame Pearl me ha confiado a mí este tesoro.
Ya casi no es pegajoso. Casi.
¿Quien vive aquí?
Demasiado cocido.
¿De qué sirve una señal por aquí?
Escribiré una nota maja para la siguiente persona.