Palabras de la Constante
¡El néctar de los dioses!
¡Solo añade leche!
¡Comida reconfortante!
La comida basura es mi placer prohibido. ¡Shh!
Todavía hay algunos pelos dentro.
Hace que me castañeteen los dientes.
Me vendría bien un poco de suerte.
¡Da un poco de picante a mi vida!
Qué buen aroma.
Una palangana vacía.
Ah, si tuviera tiempo para un bañito...
Qué preciosidad a la luz de la luna, ¿non?
¡Perro enfadado!
Hmm, caldo de sopa...
Me temo que así es mejor.
¡Qué horrible visión!
¡Ha vuelto a la vida!
Huele a humedad.
¡Mejor perder un diente que la lengua!
¡Les dents te dejarán mellado!
Creo que estoy mayor para oírlo.
Supongo que no puedo ponerme tiquismiquis con los ingredientes, pero...
Hay platos que no deberían prepararse.
Creo que he perdido el apetito.
Es mi preciosa panera.
Es un alegre palito de pescado.
Le falta su otra mitad.
Eso es hielo.
¡Iceberg a la vista!
¡Derretido como mantequilla!
¡Derretido como mantequilla!
La caja de hielo, mi segundo compañero culinario más fiel.
¡Para vencer al calor dulcemente!
¿Debo llevar esto?
¡Largo, diablo congelado!
¡Esto sí que me viene bien!
¡Ultracongela el pollo!
¡Prepárate para el granizado!
¡Un congelador portátil!
¿Carne congelada? Bueno, me las tendré que apañar...
¡He entrado!
No lo lamas. Se te quedará pegada la lengua.
Winona las ha montado con la ayuda de ese caballero tan extraño.
¡Qué plato tan apetecible!
Gracias, pero no.
¡Quiere interponerse entre mis ingredientes y yo!
Simple, dulce, parfait.
Un toque de dulzura para alegrar el día.
Puede que haya algo delicioso oculto en su interior.
¡Oh, tiene una guinda!