Palabras de la Constante
Imagino que tanto levantar peso da mucha hambre.
Ha salido la mar de bien.
La comida basura puede disfrutarse tanto como lo gourmet.
Doradita. Sencillez bien entendida.
Ay, ¡las patatas nunca decepcionan!
¿Qué ingredientes frescos crecerán de aquí?
Naturaleza. Domesticada.
No daría esto de comer a mis peores enemigos. ¿O sí...?
¡J'accuse! ¡No eres un marinero honrado!
Está completamente vacía.
Hay que cuidar a las plantas como a unas reinas si queremos ingredientes de primera.
Debería enseñarle modales a su tripulación, monsieur.
Mm, creo que nunca había cocinado uno de esos.
¡Oh, qué bocado tan precioso!
Creo que está durmiendo.
¡A la rica calabaza!
Ah, sí. Esto servirá.
Esta vez me he superado.
No se debe jugar con la comida, pero ponérsela ya es otra historia.
Mi dominio del cuchillo le sentará bien a esta calabaza.
Una opción sencilla y clásica.
Le hace falta base de masa y nuez moscada...
¡Los trucos molan!
Me servirás para hacer un pastel delicioso.
¡Futuros ingredientes que aún tienen que crecer!
Es un alivio poder practicar con algo que no va a devolverme el golpe.
Vaya, nunca había visto nada tan resplandeciente.
Soy un loco por estar jugando con esto.
Guarda secretos profundos.
Es un ojo de piedra morado.
Hace tiempo que no como conejo...
Tu pequeño corazón está latiendo muy rápido.
Una gorra muy mona.
Los dos pulgares hacia arriba si eres gordo y jugoso.
Qué pena que haya terminado la temporada de conejos.
¡Eso no era una zanahoria!
¿Me engañan los ojos?
¿A los conejos les gusta la música?
¡Una bodega!
No quiere un abrazo.
Hecha de auténtico cuerno de conejo.
Es duro hasta para un estofado.
¡Te prometo que no te voy a cocinar!
Una criatura amable. O eso espero.
Para una noche de niebla en París.
Mejor que un periódico.
Ahora no mide nada...
Mide la humedad en las nubes.
¡Un verdadero pueblo de verduras!
Ojalá tuviera loción para después de afeitar.