Palabras de la Constante
¿Dónde habré oído esto antes?
Me trae buenos recuerdos.
¡Un banquete para los oídos!
¡Un banquete para los oídos!
¡Un banquete para los oídos!
Qué sonido tan dulce.
Qué sonido tan dulce.
¡Un banquete para los oídos!
¡Un banquete para los oídos!
Acorde con el ambiente.
Qué sonido tan dulce.
Qué sonido tan dulce.
El fuego arde en su interior.
Me gustan los festivales así.
Tiene un poco pinta de ojo con una gema dentro, ¿non?
¡Me encanta que la suerte me sonría!
Le hace falta crema y sal... Y menos veneno.
Tal vez podría hacer una buena sopa.
¡Es imposible que sea más fresco!
Será difícil cosecharlo así.
No queda nada.
El fuego las ha arrasado bastante bien.
Una pequeña mata de cañas.
No queda nada que recoger.
Un ingrediente de lo más raro.
Bueno, será difícil perderlo.
Utensilios de cocina antiguos.
No ha salido muy bien.
Un centro para el aprendizaje.
El fuego parecía encontrarlo muy sabroso.
¡Oh, la de cosas que aprenderé!
La oscuridad se ha quemado por completo.
Deja patidifuso a la mente.
Nada más que cenizas.
Ni siquiera trataré de pronunciarlo...
Ah, ayudará a darle otro aire a esto, ¿non?
No valdrá de mucho ahora.
Parte de mi alma está dentro.
Parece que algún tipo de piedra ritual.
No me gusta que siga latiendo.
¿No podemos simplemente hablar?
¡La pièce de résistance de cualquier banquete festivo!
¡Buenas tardes, señor o señora!
Es suave y sorprendentemente tranquilo.
Este pequeñín parece muy frígido.
Déjame darte mi calor, amigo con plumas.
Nunca había visto un patrón de costura como este.
¡Sin duda nadie merece ese trato!
No vayas rodando contra mí.
Rocas del tamaño de un bocado.