Palabras de la Constante
¡Respetad mis músculos!
Es un brebaje demasiado fuerte.
Reducido... a esto...
Uff... uff...
Esto es... trabajo de esclavos...
Ah... me duele la espalda...
No he nacido... para esto...
¡Todas las articulaciones... me crujen!
Fui... rey... ¡ya sabes!
Uf... Buf...
Espero que... no me fastidie... el traje.
¡Ese olor... es nostálgico y aterrador!
Gracias a Dios por la luz.
¿Qué es esto? Mis marionetas sombrías se han vuelto un poco más fuertes...
Siento como crece la fuerza de mis marionetas sombrías.
¡Id, mis marionetas sombrías! Con este poder, nada podrá interponerse en nuestro camino.
¡Mis marionetas sombrías serán imparables!
¡Ah! ¡Qué horror!
Oh, que horror tan maravilloso.
Volverá.
He estado esperando tu regreso. Acabemos con esto.
Qué respiro.
Empiezo a saber más cosas de este tema de lo que me gustaría.
Buf, ¡dichosas ortigas!
El veneno de las ortigas me hace hervir la sangre...
Ya ha pasado lo peor.
¿Se supone que debo acudir corriendo cada vez que veo una bengala?
Las profundidades albergan horrores innombrables.
¡Ah!
¡No puedo!
¡Libertad, por fin!
¡Susurran hasta el centro de mi mente...!
¡Agh! ¡Quema!
Será mejor que no salga a pasear bajo la lluvia ácida por ahora.
Adiós a mi protección contra el fuego.
No me creo que haya funcionado.
Sorpresa.
¡Mi cerebro crece con el poder!
¡Mi corazón no puede soportar el calor!
Los sabuesos están cada vez más inquietos.
Estoy vacío por dentro.
Me limitaré a cazar presas menos peligrosas.
Huelo el estiércol y el sudor de la bestia.
¡Maldición! Se ha escapado.
¡No puede seguirlo en estas condiciones!
Esas marcas de garras no auguran nada bueno...
La criatura no sabe que la están persiguiendo. Es hora de atacar.
Me temo que he subestimado a mi presa...
Ha crecido solo un poquito.
Mis bolsillos están llenos.