Palabras de la Constante
No me interesan esas cosas.
Es tan elegante y sutil como cabría esperar de un fortachón.
No es para tanto.
No es para tanto.
Antes muerto que cargar con esto.
No es para tanto.
Es tan elegante y sutil como cabría esperar de un fortachón.
Tendré que acostumbrarme a su sabor.
Un poco más refinada, por lo menos.
Es bastante más de lo que querría tener, la verdad.
Este trabajo es indigno para mí.
Paso.
Mmff. No te me acerques al traje, amiga.
Así que de aquí es de donde viene la tulecita... Qué decepción.
Por lo menos están calientes.
Deslizante de arriba a abajo.
Sigue siendo bastante grotesca.
Solo otra planta aburrida.
Un poco más refinada, por lo menos.
Una berenjena monstruosa.
Este trabajo es indigno para mí.
Esa apariencia tan inocente no me engaña.
Buen truco.
Esto estaba fuera de lugar.
Un recipiente vacío esperando a ser decorado.
Un descanso temporal de las sombras.
Puramente decorativo.
Creo que le toca a Wilson cambiar las bombillas.
Todas las flores hermosas se marchitarán algún día.
Uy.
Bañado en el fuego.
No volverá a crecer.
Un conocido mío los describe como "pinos".
Uy.
Polvo al polvo.
He terminado con su miseria.
Parece enfermo.
Ojo al cielo.
Qué deliciosamente macabra.
A mí no me mires. Es obvio que no es de los míos.
Vamos a estar de ojos... hasta los ojos.
Debería librarme de él antes de que eclosione.
Los peones del bulbo de carne.
Una de mis mejores creaciones.
Ahora solo hay que configurarlo.
Una cosecha de cenizas.
¿Tengo pinta de granjero?
Tengo mejores cosas que hacer que ver plantas crecer.
Tiene que ser... actualizado.
¿Tengo que rebajarme a ser un simple granjero?