Palabras de la Constante
Sin rastro, solo un montón de estiércol.
Este camino apesta a peligro y muerte. ¿Vamos?
La criatura aún no me ha visto...
¿Abigail? ¿Has sido tú...?
Se podría utilizar un poco más.
Ya no puedo cargar más.
Esto... es agradable.
Se ha perdido... Qué lástima.
Un alma perdida que ya está de vuelta.
¡Los hemos encontrado, Abigail!
Siempre os encontraré, igual que la muerte.
Es todo culpa tuya. Y de tu cola.
¡Los hemos encontrado a todos! Je, je, je.
Y así es como termina el juego.
Abigail, ¿tú crees que ganaremos?
Perdí el tiempo, y ahora el tiempo me consume.
El reloj hace tictac, tictac.
No pueden haber llegado hasta aquí...
Vuelvo del fin de la vida.
Están jugando al escondite, Abigail. ¡Vamos!
Que comiencen los juegos.
Tus súplicas caerán en oídos sordos.
La muerte camina entre nosotros.
La bestia vuelve sin cadenas.
Una vez más despierto a la vida. Ay.
Tan cerca de la muerte, pero tan lejos.
Viene a apagar nuestra frágil llama, como la mano de la muerte.
Conocimiento sucinto...
Se acuerda.
Más vale pájaro caído, que ciento volando.
Esos pájaros no volverán a cantar.
Veo una luz...
Este se quedará atrás.
Quienquiera que haya lanzado esa bengala... ha sellado su propio destino.
Tengo una fiebre horrible...
Me da ardor de estómago...
He sobrevivido. Bueno, más suerte la próxima vez.
Me siento... rara...
¡No te rías de mí, Abigail! ¡No tiene gracia!
Nunca pensé que me alegraría de ser yo...
Casi.
Te sacaré...
Ya.
Casi.
Te sacaré...
Ya.
Casi.
Te sacaré...
Ya.
Ay... No esperaba que funcionase.