Palabras de la Constante
Por fin, comida.
Está cubierta de polvo.
¿Cómo abro esto? A lo mejor hay una llave cerca.
Ni todo el conocimiento del mundo me traerá a Abigail de vuelta.
No tiene vida..., como todo lo que hay en este mundo.
Este sitio parece un cementerio.
Estas cosas se le daban mejor a Abigail.
Las cosas no pueden regresar con tanta facilidad.
No funciona.
Todos los caminos llevan al sufrimiento.
No queda nada que buscar.
Quienes lo diseñaron ya no están en este mundo.
Palabras de un idioma olvidado.
El mensaje era lo suficientemente importante como para grabarlo, pero jamás lo entenderemos.
Qué lástima.
El mensaje era lo suficientemente importante como para grabarlo, pero jamás lo entenderemos.
Qué lástima.
Qué lástima... No hay nadie a quien proteger.
No tiene vida alguna.
¿Adónde vas?
Todavía falta algo.
Ya tiene su tesoro.
Lo llevaría al revés.
Dejaré que la oscuridad me envuelva.
Para prolongar lo inevitable.
Podría detener las dagas que apuñalan mi corazón.
Un respiro de la muerte.
Me envolveré en el dulce abrazo de la muerte.
Un traje pegajoso, lúgubre y viviente.
Un traje para esconderse de los problemas.
Ni el metal más duro podría proteger mi corazón.
Para demorar lo inevitable un poco más tiempo.
Para que mi exterior sea como mi interior.
Supongo que solo lo hay en naranja.
Una brillante armadura, pero sin caballero que nos salve.
Me resultaría útil si tuviese miedo a la muerte.
Una manera perfectamente segura de volverse loco.
Esta capa ajada será mi protección o mi mortaja.
Es una armadura preciosa.
Pasajera, sí.
La señal está hecha, aunque pasajera.
Su cara en blanco ofrecerá pronto un secreto.
Pasajera, sí.
La señal está hecha, aunque pasajera.
Su cara en blanco ofrecerá pronto un secreto.
Esto es todo lo que queda después de otro hermoso fuego.
¡El hueso con ojo fue incinerado al teletransportarse!
¡La flor fue incinerada al teletransportarse!
Esto era otra cosa antes de que ardiera...
Las verduras son muy saludables, pero ¿y a mí qué?