Palabras de la Constante
Alguna tragedia ha golpeado esta casa.
Una puerta que no conduce a ninguna parte.
El techo no puede protegerte cuando llega la muerte.
Vamos a echar un vistazo...
Cerrado, como mi corazón.
Aletea mientras la vida abandona lentamente su cuerpo.
Ya no tiene tanta vida.
Añade sabor...
Hay que molerla antes de poder usarla.
Aún no hay sal.
Ahora ya hay sal.
Es para recoger la sal de la laguna.
La sangre del árbol.
Para recoger la sangre del árbol.
Moriremos antes de que vuelva a crecer.
Tan agridulce como la vida.
Plantar semillas requiere un optimismo que yo no tengo.
¿Acaso no es la vida un sacrificio?
Tan solo un poco.
Supongo que podría ser comestible.
Nos hemos llevado todo lo que había que llevarse.
Lo hemos arrancado de su hogar en el arbusto.
Tiene una belleza enfermiza.
Todas las cosas deben terminar.
Tanto sacrificio para nada.
Como una daga a través del corazón. El corazón de un árbol.
Ahora puedo recogerla.
Su vida muere.
Son menos peces que sus hermanos.
¿Qué tal, señor?
Está practicando para el gran sueño.
No veo alegría en esta casa.
Ni una casa ni un hogar.
No es tan dulce como Abigail.
Rojo como la sangre del corazón.
Su carne es mucho más sangrienta ahora.
La vida que contienen es un misterio.
¿Qué tal?
¿Qué tal?
Es... un nabo.
El nabo ahora está cocinado.
La vida que contienen es un misterio.
Podemos molerlo para convertirlo en harina.
La vida que contienen es un misterio.
Está vagando sin rumbo, ajeno a su destino.
Está a salvo en mis manos.
Vale. Es adorable.
Soy demasiado grande para caer por ahí.
Está cerrado. Ahora nadie cae por aquí.
No se ha cocinado bien.