Palabras de la Constante
¿Tal vez quería ocultar la vergüenza de su forma monstruosa?
Extraños restos de mármol...
Otro eslabón en la larga cadena de desafortunados incidentes.
Pensar en las olas me da nauseas.
Un mar una vez lleno de vida. Ya no.
Podría dirigirme hacia allí y resignarme a un final acuático.
Yo me siento igual.
Debe estar bien.
Otro peso con el que cargar...
Vida, o al menos la promesa de ella.
El fuego ha quemado su vida.
Déjanos ver más allá de lo evidente...
Otro instrumento para aplazar la inevitable decadencia.
Todo lo que queda es este armazón carbonizado.
Una parodia de la vida.
No remienda el agujero... tan solo lo tapa.
Padre solía hacer bailes así de estúpidos.
¿Era tu hermano?
Late con una tristeza que abarca el cielo y los mares más oscuros.
La eterna nada giratoria... Qué serenidad.
Qué poder.
Para mí, el mundo siempre está al revés.
¿Las cabezas son conscientes de la existencia de la otra?
Otra pesadilla que ha venido a atormentarme.
¿Me consumirá al fin la oscuridad?
¿Qué eres? ¿La Parca feliz?
Parásito.
No hay ningún rostro bajo esa capucha.
Una ejecutora magnífica.
Es una pena que solo funcione con beefalos.
¿Qué cosas horribles crearé?
Supongo que podría montarlo si lo intentase.
De un corazón que no sabe lo que es la paz.
¿Qué más da?
¿Has venido a llevarme a una tumba acuática?
Su mordedura es fría, pero no tanto como la realidad.
¿Qué debería hacer, Abigail?
Están todas apelotonadas… Casi da pena separarlas.
Nada puede protegerte de los horrores de este mundo.
¿Qué terribles secretos se podrían descubrir con esto?
Algunas cosas deberían permanecer enterradas..., pero hoy no.
¿Me dejará dormir sin soñar?
¿Me hará crecer? ¿O me hará encoger? Los hongos son muy misteriosos.
Un recordatorio de la muerte que hemos forjado.
Un anticipo de los fuegos del infierno.
Una siesta no es más que un anticipo de la muerte.
Tan resbaladiza y elegante.
Ojala quedara una canción en mi corazón para entonarla.
Son bastante bonitas...
Abigail, ¿te acuerdas de cuando recogíamos conchas en la playa?