Palabras de la Constante
Girar termina inevitablemente, al igual que la vida.
Solo una tentación, como la muerte.
No necesito rascarme la espalda.
Esta herramienta ha llegado al final de su vida.
Deshilachado, como yo.
No me sirve para nada.
Nunca he tenido suerte.
Huele a decadencia y muerte.
La patata está tan hueca como yo.
Ahora al menos se puede organizar el armario.
¡Un caballo! ¡Un caballo! ¡Mi castillo por un caballo!
¡Un caballo! ¡Un caballo! ¡Mi castillo por un caballo!
Si los cuchillos resolvieran la mayoría de mis problemas...
Prefiero tener el castillo...
Prefiero tener el castillo...
Cuando miro en la bola no veo... nada. Qué oportuno.
Es muy fascinante.
Tal vez una maldición podría poner fin a nuestro sufrimiento.
Ni medio vacío ni medio lleno.
Ahora Webber y yo estamos iguales.
Clávamela en el corazón y termina con esto.
Hace que el mundo parezca tan insignificante como me siento.
La mitad solitaria de un par.
Me llevaría esto al fin del mundo.
El peso del mundo descansa sobre mí.
Parece ectoplasma lo que ahí dentro.
Para retozar, para jugar, nada más.
He dejado atrás las cosas infantiles.
Algunas roturas no se pueden arreglar.
Qué colorido...
No tengo ni idea de lo que es esto.
Me lo guardaré... Pero solo para una amiga.
Una vez llenos de electricidad, han conocido su fin.
Solo un simple juego.
Ojalá pudiera darme un baño.
Botones desconjuntados para una vida desconjuntada.
Nada es seguro.
Qué triste.
Si mi pez pesara tanto como mis penas, seguramente ganaría.
Peso: Capturado por:
Peso: Capturado por: Ni los más fuertes tienen garantizada la supervivencia.
Peso: Capturado por: Oh... Lo... he logrado...
Peso: Capturado por: ¿Echas de menos a tu familia, pececito?
Nada es para siempre.
Cenizas a las cenizas.
Una distracción efímera de nuestras desgraciadas vidas.
Peso: Cosecha del día: Supongo que está bien.
Peso: Cosecha del día: Pesa tanto que me aplastaría.
Casi pesa lo mismo que una pluma.
Piel para llevar sobre la piel.