Palabras de la Constante
No soy TAN buena cocinando.
¿Para qué querría un montón de almas?
¿Oh? Pues vale.
Me montaré en él cuando se tranquilice.
Igual debería esperar a que se distraiga...
No, no.
¡Ya está afeitado!
Pff... Que lo haga otra persona.
¡Eh! ¡Vuelve aquí!
Hay alguien en medio.
Una carrera solo es divertida si hay alguien a quien ganar.
Ya es lleno.
Lo usaré cuando haya terminado.
No me deja.
Cosas de robots.
No soy TAN buena cocinando.
¿Para qué querría un montón de almas?
¿Oh? Pues vale.
Agh, pues vale. No me importaba, de todas formas.
¡Que ya lo sééééééééé!
No tiene sentido intentar leer esto aquí.
Vaya. A los monos se les da fatal lo de hacer mapas.
Pero qué... ¡este mapa no es el correcto!
Se me han adelantado.
Con un beefalo ya tengo suficiente.
A ver... No va a funcionar.
No se puede arreglar la basura.
¿A mí qué me importa?
¡Esa cosa fea me persigue!
¿¡Quieres decir que hay otra llave!?
¡Maldita sea, no funciona!
¡No puedo envolver el aire!
No puedo escribir.
¡Quiero escribir cuando termines!
Supongo que estará en otro lado.
¡Eh, tío raro! ¿Hooooooola?
No sé dónde está.
¿Qué le pasa?
Buf, si esto ya me lo sé.
No puedooooo.
¡Muévete, flecha! ¡MUÉVETE!
¡LO HE LOGRADO!
Uy, mal asunto.
Tú has ganado ESTA vez, Maxwell.
¡El suelo se resquebraja!
¡Anda con cuidado!
¡Un terremoto!
¡Eh, tengo algo para ti!
¡Hora de cenar!
¡Gran hormigaleón! Toma este tributo, o lo que sea.