Palabras de la Constante
Ya casi es de noche. ¡Necesito fuego!
¡Qué rico!
¡Cómo me voy a comer eso!
¡Uf! ¡Qué asco!
¡Sabía horrible!
Estaba un poco asqueroso.
¡Agggg, ni hablar!
Está bieeen, compartiré con los demás.
¡Oh, sí!
Pero si veo perfectamente a la luz del fuego.
¡Podría levantar a Wolfgang!
¡Puf! Es demasiado fuerte.
¡Ughhh!
¡El ejercicio... es un asco!
¡Hnnfhg!
¿¡Por qué estoy haciendo esto...!?
¡¡Uuuuf!!
¡Aghhh!
¡Es imposible...que esto valga la pena!
¡Me duelen mucho los brazos!
¡Agh! ¡Estoy empapada de sudor!
Esto... es... lo peor...
Me duele mucho todo... ¡Lo odio!
¿¡Dónde he puesto mi mechero!?
¡Ah, puedo ver! Creí que me había vuelto ciega.
¡¿Por qué existe algo así?!
Puaj, ¡ha aparecido de repente!
Cobarde, ¡no huyas!
¿Has vuelto para que TE QUEME?
¡Esta estúpida cosa se ha roto!
Madre mía, qué interesante. Menos mal que he perdido el tiempo aprendiendo eso y no haciendo cualquier otra cosa.
¡¡¡Ay, quema!!! ¡Pero es un quemar del malo!
¡Tengo fuego en las venas!
Vaya, yo que me estaba acostumbrando...
¡Guau, cómo mola! ¡Alguien ha disparado fuego al cielo!
Algo me ha rozado el pie.
¡No me gusta esperar!
¡Estoy agotada!
¡Soy libre! ¡Hora de prender fuego!
Quemado... Todo está quemado...
¡Oye! ¡¿Qué es ese espray tan raro?!
Creo que mi repelente de ácido ha desaparecido. Pues ese ardor sí que no me gusta.
Se está pasando el efecto del bálsamo térmico. ¡Pues vaya!
¡De vuelta a casa de Perla!
¿Qué demonios?
¡Demasiada información!
¡El calor es muy intenso!
¡Muéstrate!
¡Necesito comida!
No tengo miedo, solo... ¡prefiero ir por aquí!