Palabras de la Constante
¡Te encontraré!
Ohh... Se ha escapado.
¡Bú! He perdido su rastro en este barro.
No me gusta nada la pinta que tienen estas marcas... ¡Aunque a mí nada me da miedo!
Je... ¡La ventaja es mía!
¿Has oído algo? Eh... Habrán sido imaginaciones mías...
Parece un poco más feliz.
¡No puedo llevar tanto!
No puedo hablar, debo comer.
Oh... ¿Qué haces aquí solito?
¡Te pillé!
Ja, ja, ¡te ha delatado la cola!
¡Te veo!
¡Te tengo!
¡Y ese era el último!
Oh... ha encontrado al último antes que yo.
¡Queda uno menos!
¡Quiero la revancha!
Vamos a perder... ¡Tenemos que encontrar al resto!
¿De verdad te crees que esos bichitos se irían tan lejos?
Es más probable que los gapachitos se hayan escondido por aquí.
Bueno, gente, ¡apartaos y mirad cómo lo hace una profesional!
Listos o no... ¡Allá voy!
¡Ay, no, ahí vienen esas cabras tan raras!
NO voy a luchar contra ESO.
¿¡Por qué no se queda muerto y ya está!?
¡Ay, mi cabecita!
¡Ji, ji!
¡Qué bonito!
¡Uy!
¡He hecho un fuego!
¡Arde!
¡No puedo evitarlo!
Estoy segura del fuego del cielo.
¡Maldita mano! ¡¿Tienes algún problema?!
Puf, qué aburrido.
¡Oh, otra vez no!
No suelen aterrizar así.
Mal día para ser pájaro.
¿Qué era esa luz tan extraña?
Da igual, tampoco te necesitaba.
Parece que alguien tiene ganas de pelea.
¡Me arde el estómago!
Uf... Este ardor ya no me gusta tanto...
El fuego se ha apagado.
Uf, ¿qué ha sido eso? Se me ha puesto la piel de gallina.
¿Pero qué...? ¡Oye! ¡No quiero ser un mono!
Aún me pica todo...
¡Puedo verte!
No te preocupes, te sacaré.