Palabras de la Constante
Hala, veo mi reflejo.
Es como si hubiera una llamita dentro.
Menos mal que nadie va a verme con esto en medio de la tormenta...
Voy a tocar eso.
No te electrocutes, viejo.
Está vacío.
Crepita casi como si fuera fuego.
Tengo la extraña necesidad de atraparla.
¿No es genial volver de una pieza?
Casi he terminado, lo juro.
Ya se han reunido.
¿Por qué tengo la sensación de que aún no hemos terminado?
Esto sería mucho más fácil si no pesaras tanto, ¿sabes?
Sí, por supuesto que te arrastraré hasta ahí.
Vale, vale, vamos.
Muy bien, déjame llevarte a casa.
Venga ya... ¿¡Qué es!?
Algo dentro me está llamando.
Algo dentro me está llamando.
Algo dentro me está llamando.
¿Dónde quieres ir?
Tienes razón, soy la mejor porque te he ayudado.
Qué hongo más raro.
Y una vez más, mejora con el fuego, como todo.
Uf... ¿Qué le pasa a ese viejo? ¿No puede construir esto él?
Podría quemarlo todo y olvidarme, pero me pica la curiosidad...
¡Genial! ¿Qué hace?
Ugh, creo que está susurrándome algo.
No sé, quizá podemos meter algo ahí.
Oh, así es como mantiene esas cosas a raya.
¡JA, JA, SÍ!
No me siento tan mal como pensé que me sentiría.
No va a crecer de nuevo.
¡Es tan bonito que puede que me sienta mal quemándolo!
Sería aún más bonito si estuviera en llamas.
Mmm... Todo bien seco. E inflamable.
Pero qué demonios...
¡Es enooooorme!
¡Argh, huele a trasero de pájaro!
¡Qué buena pinta tieneeee!
¡Qué molesto!
¡Mantén esa boca lejos de mí!
Qué forma tan irritante de morir.
¿La caca no era ya bastante asquerosa?
Esto me recuerda a una pesadilla que tuve.
No es Bernie.
La sangre debe burbujear en corrientes húmedas y espesas.
Sus plumas están hechas polvo.
Mejor eso que yo.
Está lleno de cosas muertas, seguro.