Palabras de la Constante
Ah, es como si hubiera un cálido fuego en mi tripa.
Las enredaderas se apartan de mi mechero... ¡qué raro!
Está hecho con una especie de roca idiota que no puedo quemar.
¡Es muy útil!
Puaj, no para de soltar esporas...
¡Va a explotar!
No me gusta tener cosas en la cabeza.
¿¡Cómo que no ha funcionado!?
¡Un hongo grande y asqueroso! ¡A quemarlo!
Así es como se ocupa uno del problema de la humedad.
Es solo un tronco bobo.
¡Qué asco, se están reproduciendo!
Qué asco. Vamos a quemar la podredumbre.
Seguro que un incendio lo arreglaría.
Ahora están creciendo los hongos.
Vaya, ¿quién necesita tantos hongos?
Vamos, sabías que pasaría eso.
Este estúpido hongo no arde.
No es tan bonito como un fuego ardiente.
¿Y ahora qué?
Tengo algunas ideas sobre cómo encenderlo. Je, je.
Pfff, ha sido una idea brillante.
Debería comprobar si aún puede arder.
Está soltando basura por todas partes.
Qué asco. Huele a trasero de leprechaun.
Seguro que sería precioso si le prendiera fuego.
Debería comprobar si aún puede arder.
Eh, no quiero acercarme tanto.
Repugnante. Está todo lleno de hongos.
Debería comprobar si aún puede arder.
¡Puaj! ¡Apesta!
Qué asco. Este árbol está totalmente enfermo.
Debería comprobar si aún puede arder.
Tiene lo que se merece.
¿Te he dicho alguna vez que mi mejor amigo es un oso?
¿Qué miras, pájaro raro?
¡Qué desagradable!
Ese buitre no trama nada bueno.
Eh... Sin rencores, ¿verdad?
Hasta nunca.
¡PUAJ! ¡¿Qué es eso?!
Uuugh, puedo ver cómo respira.
No te preocupes, vas a arder igual.
Ugh, está muerto.
QUÉMALO.
No quiero que se despierte.
Puaj... ¡Tiene patas!
Puaj... ¡Tiene patas!
Dale uno a Wilson, que fiiiiiiiiiiijo que lo quiere probar. Je, je, je.
Dale uno a Wilson, que fiiiiiiiiiiijo que lo quiere probar. Je, je, je.