Palabras de la Constante
Trabaja el doble, el doble y... Ah. Se ha quemado.
¡Puedo usar el sombrero como un caldero!
Oh, sí; me voy a divertir con esto.
Nuestra póliza se ha cancelado.
Esa es nuestra póliza de seguro.
Lo tocaré cuando esté lista.
Esperaba que fuese más negro.
Uf. Rinocebros lo que sea.
Con fuego todo sabe mejor.
Un petirrojo. Del color del fuego, pero no es un fénix.
Está a gusto en mi bolsillo.
Parece que hace frío aquí. Seguro que quiere fuego.
Es tan esponjoso.
Eh... ¿De verdad es un patrón de costura?
Está medio muerto de miedo.
Es como... una roca.
¿Para qué sirve recogerlas?
No tenemos mucho en común.
No va a volver a dar fruta.
¡Sííí!
Ugh, ¡huele!
Creo que se está poniendo malo.
Es un arbusto de frutos de algún tipo.
Alguien ya ha cogido los frutos.
Pf, apenas se ha apagado.
Apuesto a que sabrá bien cuando esté maduro.
¡Está maduro!
Me gusta con una pizca de fuego.
Uuugh, tiene un bracito.
No creo que haya ninguna forma de que arda.
Tan inútil como el agua.
Tan inútil como el agua.
¡Hay calor ahí, solo está esperando a salir!
La lava se está enfriando.
¡Un lago de fuego!
Ahhh, se ha enfriado.
Solo otra roca más.
¿Cómo se supone que debo quemarlo ahora?
¿Cómo se supone que debo quemarlo ahora?
¡Es un castillo!
Tiene una sonrisa desagradable.
¿¡Qué debemos atar!?
Me gusta más quemar puentes que tenderlos.
Son bastante más floridas que lo que suele llevar Winona.
¡Qué asco! ¿Por qué? ¿¡Oh, por qué!?
¡Es tan dulce!
Muebles rotos.
Parece que hay algo que fluye a través de él.
Esto mantendrá los bichos desagradables a raya.
Probablemente se podría arreglar.