Palabras de la Constante
Ay... Enhorabuena, .
El fin está a la vista.
No es mal sitio para empezar.
Bueno, es un comienzo.
Qué desastre.
Supongo que, pase lo que pase, es un vegetal consciente.
¡Esta zanarrata ha madurado para competir!
Espero que la balanza se incline a mi favor.
Tengo motivos de peso para usar esto.
Casi preferiría alpiste, la verdad.
¡Hola, plantitas en potencia!
No quiero que mi barco se vaya flotando.
Ahora puedo construir un ancla.
La cosa se ha calentado.
Tal vez le guste un trozo de carbón.
Ardo en deseos de saber qué está en oferta.
Es un remo la mar de útil.
Esto me pondrá en la dirección indicada. Y en la no indicada.
Esto será el volante.
¡Un viaje movidito!
¿No pareceré un asno?
Hay que ser burro para arderse tanto.
Es terco como una mula, solo funciona si le das algo.
Daré todo lo que pueda.
¡Al trote cochinero!
No soy muy lanzado.
Un festín para mí.
Una comida que solo le gustaría a una bestia.
Nada sofisticado.
Ese conejo ilumina la sala con su presencia.
Ese conejo no está iluminando nada.
Tengo el sitio ideal para ti.
Ese conejo ilumina la sala con su presencia.
Ese conejo no está iluminando nada.
Tengo el sitio ideal para ti.
Está tranquila... Por ahora.
Creo que todos hemos aprendido mucho hoy.
Debo construirlo, ¡por la ciencia!
Está hecho de zanahorias, ergo, según la ciencia, tiene que ser sano.
El azul es el sabor más científico.
Una delicia temblorosa.
¡De un salto a mi boca!
Huele a barbacoa vegetariana.
Parece que ese conejo tiene hambre.
¿Qué hacer...?
Tengo que dejarlo en buenas manos.
Postposte.
Está ahí aposte.
¿Dónde hay que apostarlo?
¡Willow!