Palabras de la Constante
Tiene un apetito monstruoso.
¡Rebosante de posibilidades!
Viene de profundidades menores.
Huele a pelo quemado.
Tal vez le gustaría tener una pluma para jugar...
¿Qué hacer...?
Es una... cosa.
Qué planta tan alegre.
No está de buen humor.
He llegado a una conclusión científica: esta planta se siente sola.
Tiene ganas de mantener una conversación agradable.
Creo que voy a tener que quitar los hierbajos...
Se está deshidratando.
Esta pobre planta necesita nutrientes.
Hay demasiadas plantas peleándose por este espacio tan pequeño.
La estación no se está portando muy bien con esta planta.
Esta planta está muy estresada.
Eso está a punto de prenderse fuego.
¡Está demasiado oscuro para poder ver!
Mmm. Tiene pico.
Sabe a vacaciones.
Esto me da mala espina.
La he dejado demasiado tiempo.
Los ingredientes no han hecho nada.
¡Hora de irse!
Creía haberlo visto por aquí cerca...
¿Está vacío? Ahora me siento mal...
Disculpe, señor... Jo, está ocupado.
Sería un juego demasiado corto. Debería encontrar algunos más antes.
Ni siquiera sé dónde iban a esconderse por aquí.
Lo siento, gatetes, ¡no puedo pasarme el día jugando!
Creo que está cerrada.
Lo siento, supongo que no puedes ponerte esto.
Vaya... Se han ido todos.
No es para nosotros, Woby.
He probado con el idioma de los monstruos de la ciénaga, pero creo que se han ofendido.
Supongo que tampoco puedo darle órdenes a un oso de peluche.
¡Un momento, aún no estoy listo!
No creo que mi barriga pueda con eso.
Volvamos más tarde.
¡No puedo! ¡Necesito atención médica! ¡¿Dónde está el botiquín?!
No quiero derrochar provisiones.
No creo que vaya a funcionar.
¡Tenemos que esperar, Woby!
Creo que Woby podría ponerse celosa si sigo reuniendo mascotas.
Para hacerlo bien tengo que bajarme.
Con seguir a uno ya es más que suficiente.
¡Jope! Tenía que haberme dado más prisa.
¡Ay! ¡Cuidado con el fuego!
¡Están tallando esa calabaza, Woby!