Palabras de la Constante
Es una buena pieza.
Déjame armarlo.
Odio que se eche a perder el trabajo duro.
Uno cosecha lo que siembra.
Nuestro trabajo duro está dando sus frutos.
Necesita un poco de abono.
¡Hora de cultivar!
¡No, la cosecha no!
¡Hora de cosechar!
Madre mía... ¡Es gigante!
Tengo que quitar los hierbajos.
Una planta.
La cosa va bien.
Tendría que haberme puesto a cosechar antes...
Qué desperdicio.
Todavía tiene que currárselo más.
¡Qué cosa más apañada!
Con este trasto vamos a cosechar a la velocidad de la luz.
Vamos a poner un poco de orden.
Demasiado llamativo.
Qué bueno.
Tengo una letra fea.
No es una buena señal.
No sirve para mucho.
Un poco inútil. Aunque es bonito, de todos modos.
Ojalá tuviera una gorra para ponérsela.
No parece muy feliz.
Una valla claramente hecha a mano.
Aún no está conectado.
¡Cuidado con los bigotes!
Aún no está plantado.
Una puerta claramente hecha a mano.
Ahora solo tengo que montarla.
Ahora solo hace falta armarla.
Cumple su función.
Todo trabajo tiene su herramienta.
Las plantas nunca tienen suficiente.
Claro, por qué no.
Vaya diseño más alegre.
Nunca los había probado porque me parecían muy finolis.
Oye, pues no está nada mal.
Justo lo que te apetecería en el descansito para comer.
Es un poco pijillo, pero está bueno.
No parece demasiado difícil de operar.
¡Qué bonitos fuegos artificiales!
Luz natural, ¿eh? Podría ser útil.
Se me ocurren un par de usos para estas criaturas.
¡Fuera de aquí, amigo!
Menudo riesgo laboral...
Ni rastro de humedad.