Palabras de la Constante
¡Caray, esa pluma está al rojo vivo!
Está en las últimas.
Esto es un infierno.
Está crepitando debidamente.
Se va a apagar pronto.
Más acogedor no puede ser.
A mi hermana le daba miedo la oscuridad.
Esta cosa "mágica" es un peligro para la seguridad.
Necesita una recarga.
Deberíamos producir estas cosas en masa.
¡Sed testigos de la eficiencia del futuro!
Prefiero comer por un día que no hacerlo.
Parece un poco injusto para los peces.
No es mala forma de relajarse.
¿Es seguro comerlo así?
Sin sofisticaciones, como me gusta a mí.
Huele a mar.
¿Seguro que es pescado? Parece más bien una gamba.
¡A un bocado no le digo no!
Huele a mar.
Nunca había visto un pez con esta forma.
Es una buena comida.
¡Esto sí es una forma práctica de guardar pescado!
Odio tener que sacarme las espinas de los dientes.
Qué arcaico...
Todo lo bueno se acaba, supongo.
Oh, qué agradable.
Seguro que viene bien por la noche.
Es mejor que ahogarse.
Un poco cursi.
No sé bien cómo sentirme al respecto...
Para arreglarse bien.
Supongo que un montón de pétalos cuentan como comida.
¡Oh! ¡Ni siquiera necesita electricidad!
Hay que cambiar esa bombilla.
Creo que me mantendré alejada.
Así es como me siento después de un turno largo.
Tan solo un montón de hojas.
Ni rastro de humedad.
Hay que proteger los materiales.
No me pirran las flores... ¡Y menos si le dan por saco a mi cosecha, con lo que curra!
Ni rastro de humedad.
Es bastante elegante para que lo lleve una bestia peluda.
Es un fósil y está fosilizado. ¡Ja!
¿¡De qué es este esqueleto!?
Eso no se ha montado bien.
Hay que montarlo más.
Fruta envuelta en una tortita.
¡Qué maja y trabajadora que es!
Ha croado.