Palabras de la Constante
Supongo que es día de colada.
Oh, qué cucada.
Ay, no tenía por qué darme nada...
No sé qué mosca me ha picado para comprarme todos estos trastos.
Lo siento mucho, Perla.
Sé algo acerca de no perder la esperanza en alguien.
Ciudad presuntuosa.
Dice que no puedes volver a casa.
Se ha quemado hasta convertirse en cenizas.
Tomaré esto como una señal.
Le faltan algunos garabatos.
El dulce resultado del trabajo honesto.
Construyamos una casa de abejas.
¿Crees que podría meterme todo eso en la boca?
¡No está mal!
¡Cuidado con ese pico!
El pringue de pesadilla de siempre es hasta agradable en comparación.
¿Dónde estaba esto cuando lo necesitaba?
Soy lo bastante fuerte como para soportar un poco de picante.
No soy mucho de baños de espuma, pero tiene buena pinta.
Seco como la mojama.
Es un manantial caliente y agradable.
Guau, la superficie se ha cristalizado.
¿Alguien tiene algún periódico enrollado?
Está lleno de marcas de dientes.
Más vale prevenir que curar.
Me siento mal por el pequeño.
¡Puaj! Que alguien queme eso, ¡rápido!
Así que de ahí salen.
Espero que nadie vuelva a por eso.
¿Dispara colmillos de perro? ¿Qué será lo siguiente?
Con esto debería detenerlos.
Fue una idea terrible.
¿Quién pensó que era una buena idea?
No.
¿Quieres ser mi caja de herramientas, pequeñín?
¿Quién te ha dejado aquí solo, eh?
Sí. Pescado frito.
Qué fresquito.
Será mejor que evitemos eso.
Ahora es solo un pequeño cubito de hielo.
Ahora es solo un pequeño cubito de hielo.
No es estándar de fábrica.
Hay que comérselo antes de que se derrita.
Debe haber una solución más práctica.
Mantén alejados esos colmillos.
Mantiene las bebidas frías hasta la hora de descanso.
Esto no parece seguro.
Hipotermia en un palo.
Los dejaré helados.