Palabras de la Constante
Un trozo de suelo.
Un trozo de suelo.
¡Cenaremos bien esta noche!
Un nabo fresco y maduro.
Prefiero no comérmelo solo.
No tengo ni idea de qué son las semillas.
Acércate, tortuga.
Un fuego impresionante.
Completamente carbonizado.
No tendré que volver a hacerlo por un rato.
No tiene buen aspecto.
Un árbol delgado.
Pertenece a la tierra.
No merece la pena ni talarlo.
Se parece a ese mago de pacotilla.
¡Podría romperlas como si fueran ramitas! ¡Ja!
Es imposible que no te cautive esta obra de artesanía.
Va, ¡si solo quiero desmontarte un poco!
Sirve su propósito.
Comida bonita.
¿¡Qué tipo de cabeza de chorlito deja las cosas a medio construir!?
Qué peligro.
Me gusta que las instrucciones sean claras.
¡Ha salido a pedir de boca!
Parece que solo funciona en un sitio...
¡Oye, creo que eres la pieza que me falta!
¡Pa'dentro!
¡Qué más da!
Es muy robusta. Pusieron mucho ahínco en asegurar este sitio.
Es una instalación bastante sofisticada.
Tal vez por fin consiga alguna respuesta.
Vaya. Parece que alberga algún tipo de fuente de energía.
Bueno, parece que solo se puede salir.
Esto me da mala espina.
Pues sí, está vacío.
Será mejor que deje una cuerda, por si necesito volver.
Creo que sé dónde hay que ponerlo.
Ya había visto algo así antes.
¡Venga, montón de ladrillos!
Ya la estoy viendo.
¿Dónde podría quedar bien?
Eso sí que es impresionante.
Antes las cosas se hacían para durar.
Necesita energía.
Parece que esa torre tan imponente necesita esto para imponerse.
Nunca había visto algo así, pero me las apañaré.
¡Eso no lo leo ni de broma!
Es como si hubiese tenido una fuga de aceite demoníaco.
Alguien usó todo el insecticida.
Está claro que no quieren que nadie salga de aquí.