Palabras de la Constante
Le falta una parte.
Magia.
¿Dónde está el maldito interruptor?
El interruptor está roto.
Una buena antorcha.
Si usas la sartén, tendrás menos cacharros para lavar.
Qué desperdicio.
Me vendría bien uno después de un largo día.
Creo que para hacer esto hay que coser como los ángeles...
Puedo trabajar con cualquier material.
Hay gente que cree que la oscuridad es más segura.
¡Viaje de ida y vuelta!
Nunca viene mal tener un kit de reparación a mano.
Me da muy mal rollo, pero funciona que da gusto.
Sombra, lo que es sombra, da.
Realmente noto la electricidad.
Apuesto a que puedo metérmelos todos en la boca.
Una elevadora de lujo.
Va cogiendo forma...
Sé que puedo construirlo, pero ¿debería hacerlo?
El jefe montó una máquina de narices.
Esa sí que es una buena pierna robótica.
¡¿Dónde demonios se apaga?!
Está claro que el jefe está tramando algo.
El jefe está en todo. Bueno, casi.
Esto queda para repuestos.
¡Dichosos pajarracos mecánicos!
Creo que está apagado.
¡Me encantan los repuestos!
Puedo arreglarlo o aprovechar sus piezas.
Nunca podré fiarme del todo.
¡Oye, aléjate de mis rodillas!
Creo que está apagado.
¡Qué ingenioso!
Me gustan los cascos asesinos a vapor tanto como a cualquiera, pero ¿no es un poco aparatoso?
¡Que no te engañe su apariencia, son unas partes de mucha calidad!
¿Una cerca?
El suelo urbanizable está por las nubes últimamente.
¿Qué podría salir mal?
Es una buena mesa de trabajo.
Vaya, el guante del jefe... es real.
No me creo que esas sean sus notas de verdad.
Apuesto a que podría destruir esta cosa para sacar algo de sus partes.
Son unas teorías muy interesantes.
¡Sr. Wagstaff! ¿Es usted?
Esto... ¿Estas horas extra las pagan?
¡Oye! ¡Espera!
¡Ya tengo el estetoscopio reticular! Toca llevárselo al jefe.
¡Es el mando dentado del jefe!
Anda, parece una libreta teledirigida.