Palabras de la Constante
Una galleta deliciosa.
¡Wolfgang se pone cara de calabaza aterradora! ¡Cuidado niños traviesos!
¿Sin cara? ¿Cómo va a asustar a los pequeñines?
Tripa de Wolfgang será más grande que sus músculos...
¡Calabazón!
¡Ahora es una cabeza de verdad! ¡Wolfgang está asustado!
¡Ser mejor que la cabeza del hombre de ciencias debilucho!
Ser semillas para cultivar.
Wolfgang intentará no pasarse con saquito.
¡Roquitas ser demasiado brillantes!
Este amuleto... asusta a Wolfgang.
Una roca más bonita.
Da miedo, pero tal vez Wolfgang no se pierda tanto ahora.
¡Disfruta de una reconfortante comida de Wolfgang!
Piedrecita, Wolfgang cocinará para ti.
Un poste.
Una planta.
Una señora grande.
Una bonita señora de piedra.
Una estatua tonta. Wolfgang no tiene miedo.
Es viejo.
Ya no hay más.
Para comidas elegantes.
Semillitas para enterrarlas.
Es una pena que a Wolfgang se le haya olvidado la receta del guiso de repollo.
Para hacer comidas pequeñas.
A la señora cabra y al señor pez les gustaría.
A la señora cabra y al señor pez les gustaría.
A la señora cabra y al señor pez les gustaría.
¡A la bestia celestial le gustó la comida de Wolfgang!
Carne del pellizcador diminuto.
Pellizcador delicioso.
Para atrapar pellizcadores diminutos.
Una planta con hojas diminuta.
Para hacer masa y fideos buenos.
Ahora es una guarnición.
¡Wolfgang alimentará a la gran bestia celestial!
Es buena para la bestia celestial.
Una comida diminuta, pero buena para la bestia celestial.
No es lo que la bestia celestial quiere.
Una imagen triste.
Da buen sabor a los guisos.
Ahora tiene buen sabor.
Semillitas para enterrarlas.
¿Crecerás fuerte como Wolfgang, verdad?
¿Quizás la señora cabra la obtuvo de las vacas peludas?
¡Es la señora cabra peluda!
Pone fuego a la comida.
¿Dónde pondrá Wolfgang esto?
Pone fuego a la comida diminuta.