Palabras de la Constante
No hay nadie aquí.
Alguien ha aplastado casas.
Alguien se debe haber enfadado.
No lleva a ninguna parte.
Wolfgang lo levanta para que Wolfgang tenga un techo sobre la cabeza.
¿Qué hay dentro?
Los puñetazos no sirven de nada.
Un pez blandengue blandengue.
El pez está ahora cocinado.
Hace que la comida sepa mejor.
Wolfgang la aplastará a pedacitos en el salero.
Aún no está listo.
¡Está listo!
Las manos poderosas hacen un trabajo rápido.
¡Azúcar viscoso de árbol delicioso!
Para obtener azúcar viscoso de árbol delicioso.
Está roto.
Wolfgang no puede cocinar con lodo asqueroso.
¡Da tus semillas a Wolfgang, papelito!
Wolfgang suele matar cosas.
Wolfgang cocinará cosas deliciosas.
Un arbustito para comer.
Hemos recogido las partes de comida.
Una pequeña guarnición.
Arbolito de azúcar viscoso delicioso.
¡Han cortado el árbol!
Wolfgang aplastará a las criaturitas.
Hay que llenar el cubito.
¡El cubito está lleno!
El cubito tiene pupa.
¡Qué dientes tan grandes tienes!
¡Parece un buen tipo!
No dice ni pío.
Casa debilucha para cerdos peludos.
La casita está en ruinas.
¡Azúcar viscoso delicioso!
Es bueno para hacer salsas.
Cocinado y calentito.
Semillitas para enterrarlas.
¿Tiene cosas para Wolfgang?
¿Tiene cosas para Wolfgang?
¡Lo usaré en muchos platos! ¡Sí!
Huele muy bien.
Semillitas para enterrarlas.
¡Harina! ¡Wolfgang la molerá con sus propias manos!
Semillitas para enterrarlas.
¡Pequeño conejito! ¡Se esconde de mí!
Es mi amigo.
Qué bonito, ¿no?
¡No puedes esconderte para siempre, carne saltarina!