Palabras de la Constante
Una mesa de madera quemada.
Una mesa de madera tan bella no debe ser ocultada por un paño.
Ya era hora de que iluminásemos este lugar, ¿eh?
Un poco de naturaleza lo hace todo más agradable.
Necesitamos bombillas, eh.
Bien, se acabó.
¡Nooo! ¡Podría haberlo talado!
Qué desperdicio.
¡Ahhhh!
¡Me está llamando!
¡Lo siento!
¡Qué terrible!
¡Otro más!
A Lucy le gustaría que lo talara.
Siempre es bueno tener algo vigilando.
Una protección para los ojos que lo protege todo menos los ojos.
¡Deléitate la vista con mi hacha!
Es de mala educación mirar fijamente, ¿eh?
No debería dejar que se abra ese ojo.
Debería ocuparse de sus asuntos.
Esto ahuyentará a los idiotas.
Esto necesita ser instalado correctamente.
Si fuera un vivero, estaría triste.
Prefiero las plantas más grandes.
Nunca crecen del tamaño suficiente para talarlas.
Creo que necesita un poco de estiércol.
Hora de plantar.
¿Quién diablos le ha prendido fuego a mi huerta?
Ya se puede cosechar.
¡Qué preciosidad!
Ups, creo que he estado cuidando de un montón de hierbajos.
Es una planta, ¿eh?
Eh, ¡creo que ha crecido un poco!
No tiene muy buena pinta...
Solo vale para hacer compost.
Tengo que tener paciencia...
Lo tiene todo bajo control.
¿Dónde ponemos la huerta, Lucy?
Tendría que apartar eso de ahí.
Un abanico canadiense tradicional.
No quiero tener que ver nada con esa... cosa.
No hacía falta matar al pájaro. Je.
Una pluma asquerosa.
Una pluma asquerosa.
Una pluma repugnante.
Una pluma estúpida.
¡Está atrapada!
Es una valla bonita.
Ahora mismo solo es un poste.
¡Te pondrá los pelos de punta!