Palabras de la Constante
No es muy agradable cortarla.
Creo que las flores silvestres quedan bien con mi pelo rojo.
Saludable, pero no muy resistente.
¡Qué reluciente!
Le queda poco.
Hay algo malo en esa flor.
Alguien tiene un pulgar marrón.
Parece una ensalada.
Huele bien.
¿Con esto me crecerá el pelo como a un jugador de hockey?
No sé por qué hay gente que llama a esto hierbajo si es bien bonito.
Huele bien.
Los trajes canadienses no se parecen tanto.
Quebradiza.
Una bestia cien por cien armada.
Eh... ¿Lo intentamos de nuevo, Lucy?
Todavía queda trabajo por hacer, o eso parece.
¿Puedo echarle jarabe de arce?
¿Ves? Podemos llevarnos todos bien.
Ya no es rana.
No confío en nada que no pueda decidir entre estar en el aire o en el agua.
Está cansada.
No soy de los que rechazan una comida.
Realmente sabe a pantano.
¡Aún están saltando!
Por lo menos han dejado de moverse.
El higo disimula un poco el sabor a ciénaga.
No hay nada como relajarse con una bebida fresquita, ¿eh?
Es solo una dulce criaturilla.
¿Siempre has sido tan colorida?
Dejaré que descanse.
¿Qué te han hecho las plantas, eh?
A las moscas de la fruta les encanta.
¡En almíbar!
Parece que está a puntito de romperse. Luce... ¿estás sonriendo?
Está caliente, ¡pero te juro que no está a tu altura, Lucy!
Te has quedado sin fuelle, ¿eh?
¡Lo siento, Lucy! ¡Me estaba congelando!
Parece que está a puntito de romperse.
Quema, pero cumple su función.
Te has quedado sin fuelle, ¿eh?
Es como llevar un buen par de pantalones térmicos mientras trabajo.
Parece que está a puntito de romperse.
Quema, pero cumple su función.
Te has quedado sin fuelle, ¿eh?
Es como llevar un buen par de pantalones térmicos mientras trabajo.
Parece que está a puntito de romperse.
Quema, pero cumple su función.
Te has quedado sin fuelle, ¿eh?
Es como llevar un buen par de pantalones térmicos mientras trabajo.