Palabras de la Constante
Es una seta roja.
Tienen su propio horario.
Tendré que tener paciencia.
El fuego me pone nervioso.
Juncos.
Volverán a crecer.
Parece azúcar de arce, pero no me dan ganas de probarlo...
Aún no estoy convencido de que la tela escocesa no valga para todo tipo de clima.
No pretendo arreglar eso.
¿¡Cómo se ha quemado!?
No me fío de todas estas cosas científicas.
Bien, obedece a unas leyes básicas de la física.
Esto se está poniendo raro.
No. Se acabó.
Está bien, más o menos lo pillo ahora.
Por esta razón no uso calentadores de sombrero.
¡Me gusta llamarla la "Máquina de sombrero"!
Un cambio de paisaje estaría bien, ¿eh?
Qué pena.
Todos mis colegas podrían mejorarse con madera.
No sé si debo tocarla.
¡Necesito compartir esto con alguien!
Les gusta embestirse unos contra otros, ¿eh?
Mi pájaro favorito es uno que esté asado.
Qué tonto tan maleducado.
No te pongas cómodo, pajarito.
¡Vete a volar al sur o algo así!
Me está robando el calor.
¿Esto es... humano?
¡Está atrapado!
Podría romperla si lo intento lo suficiente.
Con estas podría hacer un buen inukshuk.
¡Hora de cenar langosta!
No le queda nada.
Mal asunto.
Me parece que ese va a terminar mal.
Huele un poco mal.
¿Eso es fruta?
Un arbusto de lo más anodino.
Hace mucho calor.
Demasiado duro para comer, pero al menos huele bien.
Creo que ya puedo hincarle el diente.
Ojalá tuviera una tostada.
Supongo que no nos comimos ese a su debido tiempo.
¡Hogar, dulce hogar!
En mi tierra nunca se derrite.
En mi tierra nunca se derrite.
Parece bastante crujiente.
¿Necesita más... madera?
¿Un fuego que no necesita madera? ¡Antinatural!