Palabras de la Constante
¡Puedo ver muy lejos!
Soy más de tallar.
Mejor vuelvo a tallar.
Debería colocar un bloque de piedra ahí.
Hmm. ¿No está mal, eh?
No entiendo el arte. ¿Tú que opinas, Lucy?
¿De quién fue la brillante idea de arreglar esto?
¿Se supone que la piedra se mueve así?
Espeluznante.
No parece que esté bien.
Una vez que has visto una estatua extraña, has visto todas.
Solo necesita un poco de cinta.
¿Se supone que la piedra se mueve así?
Ay. Estaba mejor antes.
Qué mirada penetrante tiene ese tipo.
Es solo es un trozo grande de piedra, por lo que tengo entendido.
Como si no tuviera suficientes razones para odiar las lunas llenas.
¿Se supone que la piedra se mueve así?
Parece como uno de esos tipos que embisten.
Solo es un gran trozo de mármol.
Parece un poco más achicharrado de lo normal.
Es bueno estar preparado para cualquier cosa en el mar.
No hay de estos en casa.
Es un farallón.
Será mejor que alguien se ponga a desvaciar esta trampa.
¡Por los Grandes Lagos, creo que ha atrapado algo!
Una bolsa para las semillas muy práctica.
Aún no son árboles.
A esto le llamamos la "sorpresa del leñador".
Un árbol de aspecto extraño.
Se me da bastante bien coser.
Empezaba a acostumbrarme a él.
No eres muy hablador, ¿eh?
Me hace sentir como en casa.
Bueno, parece que ya se le ha ido la olla del todo.
¿Están tus amiguitos, eh... vivos?
Uy. No te me acerques.
Mira por dónde vas.
¡Es tan grueso como un roble!
Está del revés, pero no fuera de juego.
No sé qué extremo es más feo.
¡Aleja tus manos de mi hacha!
Será mejor no acercarse a ese grandullón.
Vaya, esa sonrisa me pone los pelos de punta.
Me hace sentir incómodo.
No habrá un pájaro debajo de esa capucha, ¿no?
¡Lucy, puedo explicártelo!
Esto lo traerá de vuelta.
¿Habrá sido buena idea?
Así no servirá de mucho.