Palabras de la Constante

Pocas cosas son más gratificantes que el sonido de la nieve que cruje bajo tus pies.

¡Los berserkers no necesitan pantalones!

Un par de pantalones viejos y tradicionales de color «azul monastral».

Incluye protectores de rodilla cristalinos.

Wolfgang es fuerte. Wolfgang no necesita protección para los pies.

¡Ajustadas para que flexiones los músculos de las piernas!

¡Póntelos y salta al ring!

Los pantalones perfectos para situaciones peludas.

Unas calzas de combate con un cinturón de cuero tachonado.

¡Estos pantalones anchos te darán más ganas de bailar que de talar!

¡Todo listo para salir a la pista!

Estas botas están que arden.

El dueño de estas botas salió a cazar la ponchera.

Estos viejos pantalones son tan tradicionales como incómodos.

Hay que ponerse los pantalones y aprender a reparar el barco, aunque se te llenen de astillas.

Incluye espinilleras para protegerse de los castores rabiosos. (Aclaración: son inútiles contra otros animales).

Mientras sus botas pisan la crujiente nieve virgen, deja a su paso la única prueba de su presencia: un rastro de huellas metódicas y constantes.

Luego de pisar este mundo nuevo y extraños, están listos para echar raíces.

Se siente como en casa correteando por los desiertos cálidos y áridos de la Constante.

¡No te quedes sin calzado elegante en la próxima fiesta formal del bosque!

Planta tus huellas en la nieve recién caída.

Nunca tuviste los pies sobre la tierra, de todos modos.

Los hongos se extienden y forman estas piernas aterradoras.

Estas piernas son orgánicas y naturales.

Una magia extraña hizo que estas enredaderas formaran algo parecido a piernas.

Las raíces oscuras del rosal llegan a las profundidades de la tierra fecunda.

Tallos enfermizos que esparcen su veneno con cada paso.

Estas piernas de madera se fabricaron con tanta calidad que cobran vida.

Botas frondosas para abrigarte las raíces.

Otra criatura que piensa que los pantalones están sobrevalorados.

Bailar y brinca toda la noche.

Si sigues las misteriosas huellas de pezuñas en la nieve, lo que encontrarás no será un reno.

Este invitado tiene unos pies sumamente ágiles.

¡Este minotauro no tiene nada de bovino!

Que no te alarmen las pezuñas hendidas.

¿Quién necesita pantalones cuando tienes pelo?

Estos pantalones han visto unas cuantas escaramuzas marítimas.

Estas piernas sirven para deambular entre las zarzas.

Pies de diablillo que solían vagar. Ahora el trono de sombras es su hogar.

Vive en la naturaleza el tiempo suficiente y también tendrás algunas «colas» que contar.

La piedra es tan realista que te parece haberla visto moverse...

Quizá los antiguos tritones vivían en el mar y se impulsaban por el agua con sus poderosas colas.

¡Sigue nadando!

Lustra tus escamas de bailar.

Estas patas de conejo peludas quieren saltar hasta un lugar cálido.

Muchos nadadores desgraciados se confundieron la cola del dragón marino con follaje acuático.

Los piratas a veces pierden un ojo o una pierna, pero este ganó una cola.

Deditos de axolotl rosados.

Ahora los tiburones tienen patas. Qué... bien.

Unas pezuñas filosas para pisotear con indignación.