Palabras de la Constante

La intención es lo que cuenta.

El prolongado reinado de Maxwelll en el Trono de Pesadilla lo alteró de formas que aún no logran comprenderse. Como resultado, continúa aferrándose a su tomo, el Códice Umbra.

Maxwell acabó acostumbrándose a un mundo que seguía sus reglas, pero ahora no es él quien mueve las cuerdas.

Los tritones habitan en los pantanos de la Constante desde un tiempo muy anterior a los humanos y es probable que los sigan habitando por mucho más tiempo.

La senda que te espera es larga y peligrosa, pero has llegado demasiado lejos para dar la vuelta ahora.

Los cuatro guerreros de élite del rey cerdo donan la mitad de su sueldo a los cerdos pobres y desafortunados que no tienen su propio chiquero.

Cuenta la leyenda que el rey cerdo y sus seguidores abandonaron su hogar hace mucho tiempo para gobernar a su libre albedrío en la Constante.

Si quieres navegar en mar abierto, ten cuidado con los piratas de Moon Quay.

Están lloviendo demasiadas ranas para esta época del año.

¿Habrá una luz al final del túnel?

Los sobrevivientes que se atrevieron a acampar en la isla lunar cuentan que los visitaron apariciones extrañas.

¿Qué terrores acechan en las profundidades de la Constante?

Los árboles no devuelven los golpes, pero los guardianes arbóreos sí.

«Creo que liberarlo no fue mi mejor idea».

Un pequeñísimo percance lanzó el mundo de Terraria en un... peligro constante, ¡y está terrarizando la Constante como nunca! ¿Quién sabe qué podría colarse por las grietas cuando chocan dos mundos?

No hay dos sin tres, como lo demuestran las pestes de tinta.

A menudo se encuentra amistad en lugares impensados.

En noches así, no conviene viajar sin compañía.

Los continuos viajes en el tiempo al final te desorientan. Si siempre estás tratando de recordar acontecimientos de varias líneas temporales, vas a parecer un poco distraída.

Wanda ha estado tratando de avanzar más rápido que su futuro desde que tiene uso de razón, pero una decisión impulsiva la dejó enredada en la corriente temporal de la Constante. Ahora quizá su pasado la alcance...

Hay recuerdos que siempre te acompañan. En el caso de Warly, son el aroma de una vieja receta familiar y la calidez de los abrazos de su querida maman.

Warly nunca perderá la esperanza de volver a ver la dulce sonrisa de su querida maman.

Estos enormes árboles oceánicos ofrecen un breve respiro de los peligros del mar abierto, pero ningún lugar de la Constante es seguro por mucho tiempo.

Cuando uno navega bajo la reconfortante sombra del gran árbol de madera de deriva, es fácil olvidarse de los peligros que acechan arriba.

¡Todos a sus lugares! El siguiente acto del increíble Maxwell está por empezar.

Webber podría haber interpretado su singular predicamento como una aflicción o una maldición. Pero, en lugar de eso, eligió tomarlo como una segunda oportunidad, una que no tiene la más mínima intención de desaprovechar.

Hoy en día, Webber no necesita alejarse para encontrar un amigo.

«Nos emociona mucho ver cómo todos abren los regalos que les dimos».

Presten atención, niños, y hagan caso a las advertencias de sus padres: las travesuras siempre acaban mal.

Hay cosas que no se pueden deshacer.

Wendy se aferra con uñas y dientes al dolor que le provocó la muerte de su hermana. Teme que el recuerdo de Abigail se pierda en el olvido si sigue adelante sin ella.

«Sé que sigues ahí, Abigail. Pronto podremos volver a jugar juntas».

No puede escapar de su obsesión monomaníaca con la muerte. Ni tú tampoco.

Abigail siempre encontraba la forma de hacer sonreír a Wendy. Por desgracia, acabaría convirtiéndose en el motivo de que nunca volviera a hacerlo.

Qué hermosos recuerdos...

Wendy encuentra un extraño consuelo en los rituales de luto complicados. Así puede sufrir sin tener dudas sobre el proceso.

Wes suele concentrarse mucho cuando ejecuta el arte de la globoflexia.

Tratar de explicar la psiquis de un mimo sería casi una broma... digna del día de los Inocentes.

Los globos nunca son tan resistentes como uno se imagina.

El comienzo de ese día fatídico en el que la mala suerte de Wes se descontroló.

Hay pocos sentimientos más satisfactorios en la vida que saber que el trabajo del día está hecho.

Para su deleite, la señora Wickerbottom descubrió que su pasión por la escritura se ha intensificado con paso de los años. ¡Cualquier conocimiento escrito se vuelve inmune a la neblina que obnubila la mente en la vejez!

Es un hecho bien conocido que un grupo de cuervos se llama «bandada». Es un hecho menos conocido que los cuervos organizan funerales.

Wigfrid no logró representar el valor y la autoconfianza de una valquiria enseguida. Tuvo que cultivar su vigor y su personaje con los años a pura fuerza de voluntad.

La oferta fue música para los oídos de Wigfrid...

Es difícil mirar hacia el futuro cuando el corazón se aferra al pasado.

«No seas tonta. Solo es una pesadilla...».

La afligida Willow tomó un hacha. Le dio cuarenta hachazos a un árbol.

La infancia de Willow fue fría y oscura, hasta que una chispa se encendió en su interior.

A veces, en las noches muy frías, uno puede imaginar visiones fantásticas en el resplandor de un fósforo encendido.