Palabras de la Constante

Si tuviera un paraguas...

A este lugar le falta un sitio donde sentarse y charlar.

Agh, mi caparazón me está matando...

Aquí no hay lugar donde sentarse.

No hay donde sentarse y descansar para esta vieja quitina.

¿Me ayudarías con la jardinería?

Necesito unos cuantos arbustos de bayas.

Todos mis arbustos de bayas han muerto.

Extraño mi jardín... Antes cultivaba bayas...

Cielo, ¿podrías...?

¿Ayudarme a plantar unas flores?

Abejas holgazanas... Ni una gota de miel.

Cuando yo tenía mi jardín de flores, las abejas daban miel todo el rato.

¡Te veo con energía! ¿Podrías deshacerte de la basura que hay en el agua?

Grrr... El agua está llena de basura...

¡Hay tanta basura en el agua que no veo los peces!

Cielo, necesito un favorcito.

Ocúpate de esa planta tan horrenda por mí.

Esa planta horrible...

Es un dolor para la vista...

¡Esa plantazuelo va a acaparar todo mi jardín!

¡Qué gran ayuda! Gracias.

Supongo que querrás algo por darme una mano.

Bien.

Supongo que no está mal tenerte por aquí.

¡Canalla!

¡Intimidando a una ancianita inocente como yo!

¡Esto sí que es un pez como corresponde!

Si encuentras a mi amorcito en tus viajes...

¡¿Podrías... darle esa perla?!

La reconocerá.

Oh...

... Creo que ya lo entiendo.

Gracias por traerme esto.

Qué bien que hayas seguido viniendo.

Mi camarada.

Hora de descansar esta vieja quitina.

¡Largo!

¡Fuera!

¡Déjame en paz!

¡No pasar!

¡Fuera de mi playa!

Mmm.

¡Búscate a otro a quien molestar!

¿Cómo has estado, cielo?

¡Pero si es mi visitante estrella!

¿Estás comiendo bien?

¿Qué haces aquí?

¿Qué quieres?

¿Has vuelto?