Palabras de la Constante

¿No tienes nada mejor que hacer?

Los hay inmaduros y gamberros...

Sí que insistes.

Eso hay que reconocerlo.

Mmm. No molestes tanto.

No te cansas de mi personalidad chispeante, ¿mmm?

Vaya, pero si es... Mm...

¿Cómo te llamas?

¿Por qué me ayudas?

Ha sido duro cuidar de este lugar sin ayuda.

Creo que se me había olvidado lo agradable que es recibir visitas.

No me he portado muy bien contigo, ¿verdad?

¡Hola de nuevo!

¡Vaya, pero si es !

¡Qué bueno verte, cielo!

El mundo está tan lleno de peligros...

Ten cuidado ahí fuera, ¿sí?

¡Has hecho un trabajo maravilloso!

Toma, es lo menos que puedo hacer.

No sé a qué juegas...

¡pero no creas que estoy en deuda contigo!

¡Has estado dándolo todo! Supongo que debería recompensarte.

¡Ooh, me encanta la carne deshidratada!

Mmm... Parece bastante fibrosa.

Mmm, no tiene mala pinta.

Has hecho mucho por mí.

Por favor, llámame Perla.

Ya sabes todo lo que podría enseñarte, cielo.

¡Ya te di mi plano, ahora deja de molestarme!

¿No te di ya mi plano?

¿Así que intentas aprovecharte de una amable ancianita?

¿Pudiste ver el plano, cielo?

¡Déjame en paz, ya te di mi plano!

¿Todavía no has podido leer el plano, no?

¿Aquel no es mi plano?

Mm... Dejar mi plano tirado por ahí...

¡Ingratos inmaduros!

Si hubiera sabido que lo iban a dejar tirado por ahí,

¡No me hubiera molestado en entregar ese plano!

¡Yujuuu! ¡Deliciosa carne seca en proceso de producción!

¿Ya no la quieres? ¿Se echó a perder?

¡Nunca diré no a carne gratis!

¡Déjame darte algunas sugerencias!

Aquí tienes, para aprender a hacer una silla como la gente.

Te daré crédito por intentarlo, pero la próxima lo haces bien.

¡Una preciosidad, cielo! ¡Perfecta para apoyar mi caracola dolorida!

Mmm. Al menos parece que no se va a caer a pedazos.

¡Nunca te tuve fe con la carpintería, nunca pensé que lo harías bien!

Ah. Bueno... ¡Se ve que le pusiste esmero, cielo!

¿Esperas que me siente en esa cosa destartalada?