Palabras de la Constante
¡Ay, mis pieles!
Aquí guardo mis pieles y pellejos favoritos.
Dejaré que elijan primero sus prendas.
Necesito una bestia para acicalar.
Primero debe volver a crecerle la melena a la bestia.
Esta bestia ínfima no me brindará gloria.
No vale la pena competir por algo que no es carne.
Necesita materiales.
Alguien lo está usando y no soy yo.
Por desgracia, es el plano equivocado.
Por desgracia, allí no va.
No es momento para cortesías.
¡Ay de mí! ¡Derrotada por utensilios de cocina!
Aguardaré mientras mis aliados preparan su festín.
Debo cerrar la brecha entre nosotros.
Dejaré que concluya su labor.
Esperaré mi turno con valentía.
Primero hay que vaciar esto.
Las musas no me visitarán si no coloco un objeto primero.
Esto les gustará a las plantas tanto como ellas me gustan a mí.
¡Aproxímense, pescaditos cobardes!
Un embaucador infernal.
El espíritu de la niña no puede regresar.
Lo intentaré una vez más cuando esté listo.
Parece que no se levantará de la tumba.
Una guerrera debe ser paciente.
No es de su agrado.
Habrá cosas mejores en el Valhalla.
Ya hemos conquistado este conocimiento.
¡Un sacrificio a la vez!
No funciona.
El espíritu no puede regresar.
Hay que decorar la casa del duende con adornos mágicos.
A los duendes del bosque no les hace falta.
Añora su tierra natal. No crecerá aquí.
No, sería una imprudencia.
Necesita la mirada de Máni para que funcione.
¡Habla claro! No comprendo tu cháchara.
¡Eso no es digno de la boca de los dioses!
Este objeto no está bendecido con el poder de los dioses.
Ese material no es digno para una obra de arte.
Si hiciera eso, los dioses se encolerizarían.
¡El peligro está cerca! No hay tiempo para juegos.
Primero debo despejar el campo de batalla.
Ya es tarde para jolgorios.
Algo la está distrayendo.
Un sueño tan dulce... Quizá luego.
¡Solo un material a la vez!
No necesita esas cosas mientras está en mi bolsillo.
Aguardaré el regreso del arbolito antes de entregarle otra ofrenda.