Palabras de la Constante
Tal vez acepte otra ofrenda.
Esta gema no fue elegida para este fin.
Debemos reordenar los huesos de la bestia.
Lo intentaré una vez más cuando haya terminado.
Habrá cosas mejores en el Valhalla.
No tiene fuerza como para llevar más.
Ese sueño tan dulce te alegra el rostro... Quizá luego.
Lo intentaré una vez más cuando haya terminado.
Habrá cosas mejores en el Valhalla.
No tiene fuerza como para llevar más.
Ese sueño tan dulce te alegra el rostro... Quizá luego.
Ya hemos conquistado este conocimiento.
Respeto tu lealtad a nuestre combatiente de metal, explorador.
Es para las bestias ictícolas.
El niño araña es el único capaz de domesticar a esas pequeñas bestias.
La bestia ya está amarrada a su poste.
La bestia está malhumorada.
Tengo un poste, pero ninguna bestia.
Deberé persuadir a la bestia de que se acerque.
¡Te doblegarás a mi voluntad, por Aegir!
¡Jo! Qué vivaz.
¡No me dejaré vencer por mi propio navío!
Me apego a mi decisión aun en el punto álgido de la competencia.
No puedo participar en la competencia sin una bestia propia.
¡Tengo que ser más rápida en la batalla!
¡Álzate, bestia! ¡A cabalgar!
Solo me montaré si es el vencedor.
No es la caña que necesito.
No conviene interferir con las posesiones de mi aliado.
Una trágica historia de dolor y sufrimiento.
¡Rayos y centellas! No hay nada dentro.
No vale la pena llevarse este tesoro.
Alguien se me ha adelantado.
No eres a quien busco.
¿Dónde está tu amo, bestia vegetal?
¡Esa arma no tiene gloria!
No necesito saber nada más.
Ya conozco sus secretos.
No hay nada.
No queda ni una gota.
No queda en su lugar.
Esta comida necesita otro plato.
Ya he usado un plato.
Debo prestar atención al ritmo del océano.
¡Los vikingos nunca nos rendimos!
La paciencia es la aliada de los guerreros.
Esta tarea no es digna de una guerrera.
Los verdaderos guerreros esperan su turno.
Sería imprudente enfurecer a las bestias acuáticas.
No conviene interferir con las posesiones de mi aliado.