Palabras de la Constante
No. Yo NO canto.
Mis actos siempre fueron un poco improvisados.
No. Yo NO canto.
No. Yo NO canto.
No. Yo NO canto.
No. Yo NO canto.
No pienso comerme eso.
Sigo sosteniendo que no voy a comer eso.
Hirsuto.
Llévate lo que quieras.
Un problema resuelto.
Agh. No puedo dejar eso ahí.
La influencia de la «luna» se intensifica...
Portátil. Wilson la puede llevar.
Mira mi chaleco.
Esto haría una bonita alfombra.
Diría que nos falta suerte por aquí.
Al menos, son buenos para algo.
No me gusta dormir sin comodidades.
Trabajan muy duro, las pobres.
¿Ahora qué hago con ella?
Miel asada.
Muy tentadora, pero tan llena de abejas.
Guarda las abejas.
¿Por qué las abejas no están a mi servicio?
Muy tentadora, pero tan llena de abejas.
Debería esperar un poco más.
Miel asada.
Ya hice suficiente; que esa anciana se ocupe de las abejas sola.
Creo que lo ha hecho ella misma.
¿Por qué las abejas no están a mi servicio?
Ya hice suficiente; que esa anciana se ocupe de las abejas sola.
Debería esperar un poco más.
Muertos apestan aún más.
¿Cómo te atreves a morírteme?
Me gustan las criaturas que conocen su lugar.
Ay, rayos, me está siguiendo.
Fíjate en esa bestia estúpida.
Supongo que ahora debo cargar con esta criatura.
Ahora parece estúpido Y patético.
Sí, entiendes cómo funciona.
Supongo que algunas personas lo encontrarían encantador.
Solo me montaría en ti si estuviera desesperado.
Es solo un poco menos estúpido cuando está dormido.
Supongo que conviene mantener a la estúpida bestia alimentada.
Qué pasado de moda.
Supongo que conviene mantener a la bestia apaciguada.
Huele a establo.
Qué lástima.
Una ridiculez.