Palabras de la Constante
Me gusta pensar en esto como una prisión para pajaritos.
La parte amarilla hacia arriba.
Esa criatura ha tenido mejores días.
¿Osas escupirme?
Estoy especialmente orgulloso de esa pieza.
¡Cómo te ATREVES!
Se degradan sin un mantenimiento adecuado.
El negro nunca pasa de moda.
Solo asegúrate de exhalar.
No es mi estilo.
No soy ningún fanfarrón.
¡Un tubo glorioso de dolor!
Díganme «Mr. Sandman».
Nunca golpea dos veces en el mismo sitio, excepto cuando lo hace.
Está gélido.
El azul atrae al hielo.
¡Eso me recuerda que debo practicar mi mirada fría esta noche!
Sé todo sobre eso. Pero... me lo olvidé.
Un plano raro, sí.
¿Qué podría salir mal?
¡Umami!
Los azules son buenos para, eh, algo.
No está listo.
¿En otro momento, tal vez?
Ásperamente tallados.
Largo, cerdo.
Bueno, tampoco está encorvado.
Meros añicos.
Meros añicos.
Meros añicos.
Detesto ese trabajo.
Eso no solucionará el problema por mucho tiempo.
¿Ya llegamos?
Lo que sea.
¿Se supone que eres intimidante?
¡Apártate de mi camino!
Mmm... Alguien está irritable.
Un punto de paso. O quizás un obstáculo oportuno...
Un punto de paso. O quizás un obstáculo oportuno...
¿Disfrutas del espectáculo, camarada?
¿Puedo esperar aquí mientras todos terminan?
Donde sea.
Esos simios no pondrán sus asquerosas manos en mi botín.
No es antiguo, es «clásico»
Parece tan pesado como para hundirnos.
Agh. Estas tareas insignificantes no son dignas de mí.
No sé si la protección que ofrece compensa su olor.
Agh. Estas tareas insignificantes no son dignas de mí.
Caracolas. El material de construcción más robusto que conoce el hombre.
Agh. Estas tareas insignificantes no son dignas de mí.