Palabras de la Constante
Más rocas aterradoras.
No hagas destrozos, trozo.
¡Se está quemando todo!
Todo quemado.
Todo talado.
Es divertido treparlos.
Estiró la pata.
Nos encanta comer con las manos.
¡No sabíamos que las bananas crecían al aire libre!
¡Al suelo!
¡Al suelo!
¡Al suelo!
¡Al suelo!
Peludita.
¡Al suelo!
Ahora nadie se hará daño con esto.
El señor Wolfgang lo hace parecer tan fácil...
¡Está helada!
El señor Wolfgang lo hace parecer tan fácil...
El señor Wolfgang lo hace parecer tan fácil...
El señor Wolfgang dice que es para precalentar.
El señor Wolfgang lo hace parecer tan fácil...
¡Ay, está caliente!
Qué peste.
No me gusta. No, señor.
Aj, la peste también es enorme.
Podríamos plantar algo con ellas.
El aspecto es mejor que el sabor.
Quizá nos ayude a ordenar si se lo pedimos amablemente.
Nunca habíamos tenido nuestro cuarto tan limpio.
Atarse conejos a la cabeza. Qué buena idea.
Serpiente de agua dulce.
Podríamos tragárnosla.
Puaj, una berenjena.
Mamá sabía que me gustaba asada.
Nos metimos en un berenjenal.
Podríamos plantar algo con ellas.
Nos gusta cálida y acogedora.
Las antigüedades son bobas, de todas formas.
Me recuerda a cuando iba a comprar antigüedades con mamá.
¡Bonita y brillante!
¡Buenísima!
Se va a apagar pronto.
Parecen tristes.
Qué desperdicio de leña insensato.
Solo nosotros podemos prevenir incendios forestales.
¿Con una venda estarías mejor, señor árbol?
Qué pino tan empinado.
Qué desperdicio de leña insensato.
Solo nosotros podemos prevenir incendios forestales.