Palabras de la Constante
¿Podemos venir a tu piyamada?
¡Tiene pinta de pellizcar!
Alguien se olvidó de decorar su castillo de arena.
¡Qué divertido! ¡Atención!
¡Aaah! ¡Déjanos en paz!
¿Por qué no podemos escalar?
Deberíamos llevarnos bien.
No es muy amistoso.
Parece que hace calor ahí dentro.
¡Es un monstruo como yo!
Juega muy bien a las escondidas.
Da abrazos supersuaves.
¡Te pareces al gato del abuelo!
Papá me enseñó a cuidar las cabras.
Una araña y un insecto. ¡Qué pareja!
¡Glub, glub!
Es mi mejor amigo.
Ah, parece que la pasas muy bien revoloteando por ahí.
Todos queremos un poco de libertad.
El hombre galleta ha estado aquí.
¿Será una pulsera de amistad de monos?
También deberíamos ser capaces de tejer esto.
¿Alguien quiere jugar a los piratas con nosotros?
Liquen, lico, lico.
Cañas, telarañas... ¿Cuál es la diferencia?
Rocas cuadradas.
¡Ey! Tratábamos de ayudar.
No parece un cerdo normal ni un cerdolobo normal.
Ah, por eso no jugamos en la gran pila de basura.
¿Quiere jugar con nosotros?
No parece que esté jugando.
¡No podemos atravesarlo!
Nos da pena dejarlo así...
El aroma de la maldición.
¡Puaj! Cosas muertas.
Qué desperdicio de leña insensato.
Solo nosotros podemos prevenir incendios forestales.
¿Con una venda estarías mejor, señor árbol?
Vaya, qué follaje tan bonito tienes.
¿Por qué estás tan enojado?
¿Es un juguete para nosotros?
Me recuerda a cuando iba a comprar antigüedades con mamá.
¡Bonita y brillante!
¡Nos gusta!
Se va a apagar pronto.
Parecen tristes.
Brilla demasiado para nuestros ojos.
Podemos pintar mejor.
Ahora no tenemos ganas de pintar.
¿Somos guapos?