Palabras de la Constante
¡Este!
¡No indica nada!
¡Norte!
¡Noreste!
¡Noroeste!
¡Sur!
¡Sureste!
¡Suroeste!
¡Oeste!
¡Barro asqueroso!
Nos parece que está listo.
Oh, oh...
Es como arena.
Hagamos comida para las plantas.
Está todo mojado y pegajoso.
Doble caquita.
Deberíamos construirlo.
¡Ahora nunca olvidaremos una receta!
Cocinada hasta morir.
No podemos tener postre si no comemos.
No sé por qué todo el mundo se queja.
Un bocadito de carne.
¡Nuestro barco no es una galleta!
¡Parecemos un cangrejo ermitaño!
¡Ay! ¡Pincha!
No podemos leer qué dice.
Alguien debe haber dejado el fuego encendido.
Tardará un tiempo en hacerse.
¡Casi listo!
La cena está servida.
Entra comida, sale otra comida.
Siempre me gustó jalarle la cola a Bigotes.
Maíz crudo.
Maíz estallado.
¿Podemos hacer palomitas gigantes?
Podríamos plantar algo con ellas.
¡Podemos usarlo en la obra!
¡Podemos usarlo en la obra!
¡Podemos usarlo en la obra!
¡Podemos usarlo en la obra!
¡Podemos usarlo en la obra!
¡Podemos usarlo en la obra!
¡Podemos usarlo en la obra!
Deberíamos encender un fueguito.
A lo mejor deberíamos arreglarlo.
Deberíamos encender un fueguito.
Nos gusta imaginarnos que el corderito nos sonríe.
Deberíamos encender un fueguito.
Brilla tanto que casi nos hace mal a los ojos.
¿Nos está mirando?