Palabras de la Constante
Parecen cansados. Juguemos de nuevo mañana.
¡Ni siquiera puedo quemarla!
Nah, a mí me queda mejor.
Uf, parece que se fueron todos.
Me da igual. Wurt puede ocuparse de ellos.
Lo siento. Me equivoqué de Bernie. Prosigue.
Oye, ¿no necesito una almohada?
¡Ey! Deja lo que estés haciendo y mira esto.
Aghhh, nooo... No me siento bien.
¡Ooah, alguien ya lo hizo!
Pf, no habría funcionado con cristal por medio.
Odio esperar.
¡Ya tengo una!
¡No puedo colocar nada encima de este patán!
Momento... ¡No eres mi tigrache!
Yo no estuve lenta. Fue demasiado rápido.
Mi bestia es demasiado inflamable para eso.
¡Necesito más brasas! Je. Mejor sigo quemando.
No hay nada tenebroso cerca para quemar.
Necesita un descanso.
¡Mucho mejor que unos tontos vestidos!
Nah, demasiado esfuerzo.
¡Deja de acapararlo! Yo también quiero vestirme.
Se me ocurre que primero tengo que enganchar un bífalo.
Sería mejor que mi bífalo tuviera más pelo.
Es tan pequeño que ni vale la pena pesarlo.
No, ni me voy a tomar la molestia.
¡Primero necesito algo con lo que construir!
Aj, alguien ya lo está usando.
Son los planos incorrectos. ¡Caramba!
No entra ahí.
El suelo está temblando ahora, así que estoy distraída.
No me gusta mucho cocinar.
¡Ey! ¿Qué estás haciendo? ¿Puedo probarlo?
¡Está muy lejoooooos!
No voy a interrumpir mientras se cocina.
¡Pero quiero usarlo!
Ey, todavía quedan cosas adentro.
Pero ¿qué debo dibujar?
¡Vamos! Un poco de agua de mar la haría más resistente.
Pez tonto, muerde mi anzuelo.
¡Otra vez me quemé!
¡Aj, vuelve de una buena vez! ¡Caramba!
Está ocupadooo.
No funciona.
Vamos, apúrate.
No va a funcionar.
No va a apreciar mucho mi regalo.
¡Bah, ya nos lo sabemos!
Tengo que esperar a que coma este primero.