Palabras de la Constante
Nop. Nada.
¡No voy a acercarme a esa cosa!
¡Pero quiero usarlo!
¡Ey, tú no eres mi zanarrata!
La mía es la pequeña anaranjada, con bigotes.
¡No voy a usar eso!
Bueno, es todo lo que me interesa saber sobre esta cosa.
Bah, ya sé lo que necesito saber.
Ay, nooo. No tengo más agua. Qué terrible.
Buh, me quedé sin agua. ¿Puedo volver a quemar cosas?
La trajimos hasta aquí y ni siquiera es la pieza correcta.
¡Agh! ¡No puedo usar ese plato para esa comida!
¡Ya está en un plato!
No creo que haya estado bien.
Uf, perdí el ritmo.
Definitivamente el agua no es lo mío.
¡Que lo haga otra persona!
¡Debe de haber algo bueno ahí dentro si lo quieres con tantas ganas!
Ahí dentro no hay nada que me interese.
No cocino tan bien.
Lo montaré cuando se tranquilice.
A lo mejor debería esperar a que se distraiga...
Nop.
¡Ya está afeitado!
Bah, que lo haga otra persona.
¡Ey! ¡Vuelve aquí!
Una carrera no es divertida si no hay a quien ganarle.
Ya está lleno.
Lo usaré cuando haya terminado.
No me deja.
No cocino tan bien.
Bah, como quieras. Ni quiero saber.
¡Eso ya lo sé, caramba!
No tiene sentido intentar leer esto aquí.
Los monos no saben hacer mapas, para nada.
Pero qué... ¡este mapa está mal!
Alguien ya llegó primero.
Un bífalo ya es suficiente.
Sí... No va a funcionar.
¡Esa cosa fea me persigue!
¡¿Quieres decir que hay otra llave?!
¡Maldita sea, no funciona!
¡No puedo envolver el aire!
No puedo escribir en esto.
¡Quiero escribir cuando termines!
Supongo que está en otra parte.
¡Ey, tipo raro! Holaaaaa.
Uf, esto ya lo sé.
No puedooooo.
¡Muévete, flecha! ¡MUÉVETE!