Palabras de la Constante
Mucho mejor que bajar a las cuevas.
Me encanta ensuciarme las manos.
Lo volveré a plantar si nadie más quiere.
Parece que hay que hacer algo de jardinería.
Bueno, no se va a replantar solo.
¡Qué colas tan largas, eh!
Hay que replantarlo.
No me engañas, ¡ja!
¿Por qué no haces un trabajo de verdad en lugar de solo levantar estas cosas?
¡Hay que ponerle hielo!
Muy lujoso para algo que solo levantas y bajas sin parar.
Muy lujoso para algo que solo levantas y bajas sin parar.
¿Eso es lo que usa para precalentar?
Muy lujoso para algo que solo levantas y bajas sin parar.
Sentirás cómo quemas, ¡ja!
¡Un olor potente! Lo respeto.
¡Uf! Con eso te crece el pelo.
Sin duda va a tener mucho olor.
Un puñado de semillas.
Agh. A lo mejor algún día esas polillas arreglen este desastre.
Un pequeño trabajador tenaz.
Perdonen, compañeras, pero tienen algo que yo necesito.
Odio el frío.
Estás un poco flacucho. ¡Ja!
Lo probaré todo al menos una vez.
¡Fíjate qué rara es! ¡Ja!
¿Está así mejor? No lo sé.
Sí que da una gran impresión, ¡ja!
Un puñado de semillas.
Agradable y tostada.
Qué pena.
Una construcción robusta.
Extraño las lámparas.
Estoy segura de que esta no se moverá.
No durará mucho más.
Ese ramo ha visto días mejores.
Un fuego impresionante.
Completamente carbonizado.
Lo importante es que se haga el trabajo.
Es solo un árbol.
Un fuego impresionante.
Completamente carbonizado.
Me alegro de que se haya terminado.
Sí. Sin duda es un árbol.
Debajo, a gusto y seca.
Supongo que veré el mundo a través de otros ojos.
Uuy, qué monstruosidad.
No se les puede criticar por hacer su trabajo con el gran jefe justo allí.
Seguro crees que ya me acostumbré a esta altura.
¿Sabes? Ni siquiera te lo voy a preguntar.