Palabras de la Constante
¡Guau! ¿Eran así?
¡Huellas! Van hacia aquí.
Tengo sentimientos encontrados.
¡Hola!
Es difícil descifrar su expresión...
Ya nos estamos haciendo amigos.
Siempre quise parecerme a la realeza de los insectos.
Hum, supongo que podría regalarlo.
Quizás sea amistoso.
Creo que hace mucho tiempo que no funciona.
Está, eh... bien cocido.
Podría llevar bastante tiempo. Mientras tanto, ¿quieres ver un bicho genial que encontré?
Ya casi es hora de comer.
¡Vengan y sírvanse!
Eran bastante parecidos a nosotros, ¿no es cierto?
Ojalá viniera con instrucciones...
La parte de vidrio me resulta conocida.
Me pregunto para qué la usaban.
Se ve más contenta que las estatuas de afuera... creo.
¿Quieres resolver un acertijo, Woby?
Qué extraño. Esto es lo único que no volvió a encenderse.
¿Qué haría esta cosa?
Es algo así como una brújula.
¡Debemos haber encontrado todos!
Seguro que hace algo importante.
Me encantaría poder leerla.
¿Qué dirá?
Me encantaría poder leerla.
¿Qué dirá?
Me encantaría poder leerla.
Toda ruina antigua respetable debe tener algunas trampas.
Parece que ya no funciona.
Vamos, Woby, veamos adónde lleva.
Falta algo...
Estas gemas deben ser importantes, Woby.
Ojalá pudiéramos haber sido amigos...
Parece la armadura de un caballero malvado. ¡Asombroso!
Huele a césped recién cortado.
¿Podré caminar con eso?
¡Guau! ¡No es pesada!
¡Sííííí! ¡Armadura de hueso!
El olor me da asco.
¡Soy el aterrador chico caracol! ¡Mitad chico, mitad caracol!
¡Seré mitad chico, mitad máquina!
Los árboles son muy útiles.
Nada de abrazos con esto puesto.
¡Es una «zanarropa». ¿Lo captaste, Woby?
Me hace sentir tan a salvo que da miedo.
Oh, ¿por qué no puedo usarla?
Un momento... ¿Es peligrosa?