Palabras de la Constante
¡Un bebé de alce con plumas!
¡No te enojes!
Creo que no debería meterme con eso.
¡No hay nada mejor contra el frío!
Debo haber salido por aquí, eh.
¿Adónde llevará?
Es... es una hermosura.
Qué simpático, ¿eh?
No me gusta su aspecto.
Con esto te integras por completo con el bosque.
¡No respires, Lucy!
Los hongos no deberían ser tan grandes.
Si un tronco se quema en el bosque, ¿me entristece? Sí, así es.
Necesita un poco de ayuda para empezar.
Están creciendo muy bien sin ayuda.
Hay que cambiar ese tronco podrido.
Todos tenemos problemas, ¿eh?
Ya está. Todo el mundo necesita un poco de ayuda a veces.
Ya no nos necesita.
¿De quién fue la brillante idea de apagar las luces?
La decoración que me gusta.
Disfruta de la luz natural, Lucy.
Se carbonizó por completo.
Debería ser verde como un bosque exuberante y talable.
Ilumina con todos los colores del viento.
Me da lo mismo. Vamos a talar.
Me gusta el color de este.
Tal vez debería talarlo.
Creo que le toca que lo tale.
Me da lo mismo. Vamos a talar.
Bueno, ahora no puedo talarlo...
Está hecho de madera.
Me da lo mismo. Vamos a talar.
¡Lo talaré antes de que se propague!
No puedo dejarlo en pie.
Me da lo mismo. Vamos a talar.
Este necesita una buena poda.
¡Qué manotas! ¡Denle un palo de hockey a ese portero!
¿Le salen carámbanos? Debe ser de Quebec.
Está muerto.
Eso no está bien.
No lo despertemos.
Eres un perrito muy raro.
Hasta nunca.
Es como un pájaro, pero peor.
No lo despertemos.
Lo siento, amiguito, pero paso.
Lo siento, amiguito, pero paso.
Lo siento, amiguito, pero paso.
Lo siento, amiguito, pero paso.