Palabras de la Constante
Nunca había visto un pez tan puntiagudo.
No recuerdo haber probado un pez gato. ¡Para todo hay una primera vez!
Eso es desconcertante.
Lo siento, amigo, pero tus bigotes no están a la altura de los míos.
Lo siento, amigo, pero tus bigotes no están a la altura de los míos.
En mi gran país blanco del Norte, estarías como en casa.
Quedarías perfecto con un glaseado de jarabe de arce... si hubiera arces por aquí.
Esperaba que fuera más grande.
Eres un chiquitín, ¿eh?
No parece que tenga mucha carne.
Solo es un pececito.
Un pez bastante raro, pero huele bien.
Prefiero las hojas de arce.
Un pescado bonito, ¿eh, amigo?
Parece que, después de todo, hoy salió el sol.
Qué grosero, ¿eh?
¿Te perdiste, amigo? La tierra está por allá.
Algún día, voy a disfrutar de talarte.
Puedo talarlo, ¿verdad?
Muchas gracias por guardarme ese higo.
En parte, tengo muchas ganas de pincharlo.
Se quemó del todo.
¡No respires, Lucy!
Es una buena pesca, ¿eh?
Bueno, parece que tendré que ir a pescar yo.
En mis tiempos, arreglé varias redes de hockey.
Me gustaba pescar a la vieja usanza.
A ver si atrapó algo.
Pongamos manos a la obra.
Démosle un poco de verde, ¿eh?
¡Con eso debería bastar!
Creo que podemos poner algo más.
Démosle un poco de verde, ¿eh?
¡Con eso debería bastar!
Creo que podemos poner algo más.
¡Estoy en guardia por ti!
Solo lloro de alegría.
Perfectamente asada.
¿Qué opinas, Lucy? ¿Me ayudas a talarla? ¡Era un chiste!
Parecen semillas de una cosecha nueva.
Te has encariñado con esa, ¿no, Lucy?
Eh, la magia lunar en realidad no es... lo mío... Je.
¡Con esto haré mis tareas más rápido!
Es brillante.
Hace que se me ericen los pelos de la nuca.
Esto me ayudará a moverme más rápido.
Atrás, granuja codiciosa.
No nos dejó nada.
¿Qué tenemos aquí?
Se está llenado de agua.