Palabras de la Constante
No tenemos esto en el Norte.
Todavía no terminó de crecer.
Es crujiente.
Se convertirá en un buen árbol.
¡¿Qué hay en la caja?!
¡Hasta el pan se vuelve más dulce durante las fiestas!
Solo canto para Lucy.
Prefiero talar antes que escribir.
Me recuerda a las montañas nevadas de casa.
Ese ácido será un problema, ¿eh?
No importa que seas del gran país blanco del Norte. Sigues siendo un pájaro.
Qué verdura tan curiosa.
¡Guau! Este pica, ¿eh?
Es bastante pequeño, pero pega fuerte, ¿eh?
Es un futuro caso grave de acidez estomacal.
Debería plantar esto.
¡Más pájaros! ¿Por qué siempre son pájaros?
Tenían que ser pájaros, ¿no?
Se quemó por completo.
Le hace falta un toque de verde.
¡No voy a darles nada a esos pájaros!
Los llamo «bolsitas sabrosas».
Me pregunto si a Lucy le gustarán.
Fruncen el ceño con sus pequeños rostros malvados.
Tan... sin sentido.
No me gustaría tener eso en el bigote.
¡Miren este fonógrafo!
Casi un hacha, pero no del todo.
Usar una planta para romper piedras me parece bastante primitivo.
La verdad es que tiene buena pinta.
Parece un poco triste.
En mi opinión, es demasiado impulsivo.
Sí que le gusta ese oro.
No sé por qué, pero me cae bien.
Parece un poco triste.
En mi opinión, es demasiado impulsivo.
Sí que le gusta ese oro.
No sé por qué, pero me cae bien.
No quiero hacerlo enojar.
Se usan todas las partes del cerdo.
Me gustaría quejarme ante el chef. Educadamente.
Qué desperdicio de buena carne de cerdo.
Un mero esqueleto de su antiguo esplendor.
Está rellena de tocino.
Se podría arreglar con un poco de cinta adhesiva.
¡Lo siento! ¡No estoy espiando, lo juro!
No es MI rey.
Ya no es un cerdo.
¡Somos un equipo! ¡Sí!
¡Tocino andante!