Palabras de la Constante
Intenta hacer trucos divertidos.
Eso lo cambió de alguna forma.
¡Te encontré!
¡Está jugando a las escondidas!
No queda nada de nada.
Un tablón. ¡Qué decepción!
¿Quién invitó a un cerdo a la fiestita?
¡Atrápame si puedes!
Popa y proa, babor y estribor.
Popa y proa, babor y estribor.
Popa y proa, babor y estribor.
Tapemos el hueco o el barco andará chueco.
¡Este algo hará alga! ¿O era al revés?
Un marcador de buena marca.
¿Dónde era la siguiente parada de la carrera?
Un retador. No me atraparás, ¡no, señor!
¡Veo una boya!
¡Veo una boya!
¡Jiu, ju! Una bonita boya boyando.
¡Jiu, ju! Una bonita boya boyando.
¡Palmas! ¡Aplaude si crees en mí!
La diversión recién empieza.
¿Empiezo?
Para ocultar mi premio de esos primates de mal genio.
¡Este viejo barco flotará en cualquier charco!
Una recompensa principesca por la batalla que soportamos.
¡Pero si el ocio es la madre de todas las virtudes!
Una gran ayuda de estas algas hidalgas.
¡Pero si el ocio es la madre de todas las virtudes!
¡Estaremos acorazados, jiu, ju!
¡Pero si el ocio es la madre de todas las virtudes!
¿Alguna vez te había mordido un barco?
¡Pero si el ocio es la madre de todas las virtudes!
¡Listos para el fuego y el azufre!
Para disparar una ronda, este cañón precisa piedras redondas.
Este cañón no puede disparar.
Lo construiré rapidito y lo pondré en el barquito.
¡Este césped parecerá un barco, jiu, ju!
¡Construyamos una balsa que no rebalsa!
La cosa se pone peliaguda, ¡tenemos una fuga!
Me quedaré tranquilo mientras me guía a mi destino.
¿Para qué voy a remar si me pueden remolcar?
Me trajo hasta aquí, así que atrae problemas, ¡jiu, ju!
A los mortales se les ocurre cada cosa...
La fatigosa faena nunca termina.
Habrá que poner un guiño si vamos a girar, ¡jiu, ju!
Un timo grande, o sea un timón.
La almohada más bovina que he visto.
No quiero dormir como un pez.
¡Las armaduras no suelen oler tan bien!